Tango x 2
A puro 2 x 4
Por
Maritza Gueler(USA)
La compañía creada por Miguel Ángel Zotto se presentó en Nueva York y continúa su gira por Europa. Los auténticos del tango. La selección de los bailarines, y una visión del tango que rescata la esencia.
Si en la historia del tango contemporáneo hubo un hito, sin duda fue el marcado por el gran suceso de “Tango Argentino”, aquel espectáculo que conquistó París en 1986 y luego Nueva York, creado por Néstro Orezzolli y Claudio Segovia. Entre los grandes nombres del tango que convocaron esos dos grandes creadores, apareció, entre el inolvidable Virulazo, y Juan Carlos Copes junto a María Nieves, un jovencito que se parecía a Gardel. Con buena “pinta”, peinado a la gomina y con toda la juventud por delante. En aquellos tiempos, Miguel Ángel Zotto era un joven que bailaba el tango y hacía “brillar el piso”. Su compañera: Milena Plebs, una de las bailarinas más brillantes de su generación.
En Buenos Aires, en 1988, esos dos jóvenes bailarines que ya habían recorrido el mundo con el tango, se lanzaron con un desafío mayor: formaron una compañía, Tango x 2, y en 1990 debutaron con el espectáculo “Tango x 2 Homenaje a Gardel”. Y fueron suceso.
En aquel momento, la gente joven no bailaba el tango. Zotto tenía alrededor de 27 años y Plebs, 24. El primer bandoneón tenía 22, y montó una orquesta y la intención fue hacer un espectáculo para los argentinos y para que la gente joven se lanzara a bailar el tango. Y lo lograron.
Después llegaron otros shows, que también fueron éxito en Buenos Aires y en el mundo: “Perfumes de Tango”, “Una Noche de Tango”, “Tangos de la Cruz del Sur” integraron esta serie de espectáculos donde el baile es el protagonista y que culminaron el año pasado con “Su historia”. Un show que acaba de presentarse en Nueva York y que durante el verano europeo recorrerá Holanda, Italia, Grecia, y también pasará por Miami, Estados Unidos.
“Su Historia” es un espectáculo que realiza un recorrido por los 19 años de trabajo que Miguel Ángel Zotto lleva sobre sus espaldas. Sus primeras coreografías y sus más recientes. El mismísimo Zotto se encargó de escribir un guión en el que interviene un “duende reo” que relata una historia relacionada con el tango y los grandes maestros. Ese duende –que habla en la lengua propia del país que visita la compañía- es el que va contando y describiendo escuelas y maestros que fueron marcando el camino de Zotto en este andar tanguero.
Cuatro espectáculos en uno donde se reúnen 58 coreografías, y una orquesta en vivo de seis músicos que van tocando diferentes estilos y orquestaciones originales de los grandes del tango. Siete parejas de baile y las coreografías más importantes que presentó Tango x 2 durante todos estos años.
Zotto, que se precia de tener un conocimiento coreográfico y musical amplio, que lo distingue del resto de los productores y directores de espectáculos de tango comenta: “Mi conocimiento no lo tiene nadie. Y no porque sea un superdotado sino porque además de ser historiador, soy coleccionista de música, milonguero, coreógrafo y gardeliano”.
Zotto se crió escuchando tango en su casa familiar, fue amigo de los grandes músicos y bailarines que pudo haber dado la historia del tango: Roberto Goyeneche, Enrique Cadícamo, Astor Piazzolla, Osvaldo Pugliese, Alberto D’Agostino, Horacio Ferrer. Todos ellos forman parte de estas historias que, de una manera u otra, se van insertando en los espectáculos creados por Zotto.
Fuera de Buenos Aires
Los primeros éxitos, al igual que el fenómeno “Tango Argentino”, fueron en Europa, en Londres. Después, los esperaban las primeras funciones en el City Center de Nueva York. Plaza difícil. Sin embargo, ya mientras estaban en Londres recibieron el llamado de la agencia ICM con una noticia que no hizo otra cosa más que confirmar que la decisión era la correcta: el 50 por ciento de las entradas del City Center ya estaban vendidas, el costo del espectáculo recuperado y once funciones por venir en un teatro de 2.600 localidades.
La crítica de los periódicos de Nueva York fue decisiva. Tango x 2, al igual que “Tango Argentino”, entró a Broadway por la “puerta grande”.
Hoy, después de 18 años la compañía tiene un nombre que es una “marca registrada”. “Los puntos en común que tenemos con el resto de los productos de tango que aparecen por todos lados es que todos me copian a mí –dice Zotto con cierto humor–. Después de ‘Tango Argentino’ fuimos nosotros los que empezamos a crear propuestas diferentes”.
La poesía, la literatura, la música, la coreografía se funden en estas creaciones que se plasman en los espectáculos de Tango x 2. Considerada como una compañía revolucionaria, otra de las características que la diferencia del resto de los grupos que pululan por el mundo es que todos los artistas son argentinos, viven en Buenos Aires y viajan por el mundo desde Buenos Aires.
“Todo lo hacemos en Buenos Aires y todos mis espectáculos se estrenan en Buenos Aires –enfatiza Zotto–. Los otros espectáculos no están en Buenos Aires. Además, nosotros vivimos todas las crisis que tuvo nuestro país: ‘corralito’, ‘corralón’ y los siete presidentes que pasaron. Esa es la gran diferencia con el resto de los espectáculos de tango”.
Frente la gran invasión de espectáculos de tango que fueron surgiendo como “hongos” en las últimas dos décadas, especialmente en Estados Unidos, donde aparecieron bailarines y maestros apócrifos que competían con los auténticos, el mercado comenzó a bastardearse. Espectáculos que intentan buscar el perfil puramente comercial del tango y dejan afuera la esencia se han convertido en el pan de cada día. “Virulazo decía: ‘Si este no bailó ni en los cumpleaños’”, recuerda Zotto con una sonrisa que evoca a aquel gran bailarín, milonguero, y maestro de maestros. Y a su vez asegura que el tango, definitivamente está en Buenos Aires, que la creación está allí. Una prueba concreta de este fenómeno que tiende a estabilizarse se confirma a través de la perdurabilidad de las milongas, que siguen “repletas”.
Como un antídoto contra la “mufa” (mala suerte) generalizada, esta danza esencialmente rioplatense sirvió –en parte, gracias al turismo tanguero– para sacar al país de la crisis económica que asoló a la población a principios de 2001. Ahora, el tango vuelve a estar de moda en Buenos Aires.
Tango generoso
“El tango es muy generoso –afirma Zotto–. El tango es la música, la danza y la poesía más compleja de todas las músicas y danzas del arte popular. Por lo tanto, si alguien puede bailar o cantar o tocar, ‘más o menos’, un tango, eso tiene un atractivo especial. En el caso mío me perjudica, sin duda. Mis puestas en escena son muy complejas y costosas, y tenemos que competir con otros espectáculos que son más baratos y que casi no tienen puesta en escena”.
Sin embargo, los productores, la prensa y los espectadores, reconocen el nombre de Tango x 2 como una marca de primera línea. “La pirotecnia sólo se combate bailando, solo bailando. Soy un bailarín auténtico”, enfatiza.
Además, bailar el tango auténtico, el tango “tango” –expresión que utilizan muchos tangueros para diferenciarse de los advenedizos–, Zotto recurre a otros recursos coreográficos modernos. Pero como salvaguarda, antes de cada estreno siempre lleva a sus amigos milongueros, esos que van a bailar a la milonga con él, y los usa de jueces. “En el tango siempre hay que pasar por el abrazo. Después se pueden hacer cosas más elaboradas, pero el abrazo no puede faltar”, dice.
La selección de los bailarines apunta a ciertas pautas básicas. Generalmente se hace a través de audiciones. Zotto ya los conoce de las milongas. Las bailarinas, sin duda, tienen que tener formación clásica o contemporánea, folklórica o española, pero lo fundamental es que “bailen el tango”. “Busco que el bailarín sea hombre –afirma Zotto–, que sea ‘macho’, que se vea, ‘macho’. Que además tenga pinta y que le pase algo adentro. Que sea bailarín, que sea milonguero. Y la mujer también, que sea linda, porque el escenario requiere una estética importante. Pero además, que se comprometan y se emocionen con el tango. El tango no es sólo hacer pasos”.
Zotto insiste en que la calidad de artista, es decir, ese duende que hace que un intérprete conquiste al público. Un don no tan frecuente. “Hay bailarines que no se los puede poner en el escenario porque no tienen el artista”. En general, Zotto ya tiene el ojo y la intuición tan aguzados, que pocas veces se equivoca en la selección de sus bailarines. “Los pasos se aprenden, pero el artista está adentro o no está. Hay bailarines que son fantásticos en la pista de baile, pero en el escenario no se ven”. |
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Zotto a través del tiempo
Miguel Angel Zotto nació en una familia netamente tanguera Se crió escuchando tangos con su abuelo, que era bailarín, con y su padre, bailarín y actor. A los 17 años comenzó a estudiar tango con diferentes maestros: Rodolfo Dintel, Antonio Todaro, Juan C.Copes, Finito, Petróleo, Virulazo y Elvira, Pepito Avellaneda.
Debutó en 1985 en el espectáculo "Jazmines" de Ana María Stekelman, y la crítica lo destacó como el “debut profesional de un bailarín de patio”.
En 1990 hizo las coreografías de la Opera-Tango “María de Buenos Aires”, de Piazzolla y Ferrer, en la cual encarnó uno de los roles protagónicos: “El Gato”. Y un año más tarde recibió el premio "María Ruanova", máximo galardón a la danza argentina.
Después de la separación de Milena Plebs de la compañía Tango x 2 en 1998, Zotto continuó con la agrupación.
Participó de los films: “Tango, Bayle nuestro”, de Jorge Zanada; “Flop” de Eduardo Mignona y “Oratorio Carlos Gardel”, de Salgán y Ferrer. Protagonizó con Robert Duvall el programa "Tango" para la National Geographic Society.
Recibió los premios: "Trinidad Guevara" por las coreografías de "Perfumes de Tango" (1997) y "Gino Tani" al Mejor Espectáculo de Danza en Roma (1998).
En el año 2003 realizó una importante temporada en el Teatro Tívoli en Barcelona, España, con su espectáculo “Una Noche de Tango”. En junio participó del “Festival Buenos Aires Tango” en Paris, en el Teatro Nacional Chaillot.
El diario “Liberation” lo llamó “el Maradona del parquet”. Ese mismo año, 2003, lo nombraron “Académico de Honor” en la Academia Nacional del Tango
En 2006: estreno mundial de “Su Historia” en el Teatro Lola Membrives de Buenos Aires. Con ese espectáculo realizó giras por Suiza, Italia (Milán, Bari, Varese, Bresci, Bologna, Roma), Israel (Tel Aviv, Jerusalén y Haifa) y Londres.
Del 26 de noviembre al 5 de diciembre participó por segunda vez consecutiva como figura principal del “World Tango Festival” en Tokio, Japón, donde realizó distintas actividades: seminarios de tango, exhibiciones, y se desempeñó como juez en la Segunda Competencia Abierta de Tango en Japón. |
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La compañía Tango x 2 está integrada por siete parejas de baile bajo la dirección del coreógrafo y bailarín Miguel Ángel Zotto.
Fotos gentileza de Keth Sherman and Associates |
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“Su Historia” en cifras
- Escenografía virtual revisada por el escenógrafo Tito Egurza
- Vestuarios de Renata Schussheim, María Julia Bertotto, Jorge Ferrari
- 138 cambios de vestuario
- 58 coreografías
- 76 pares de zapatos
- 7 parejas de baile
- 2 cantantes: Claudio Garcés y Vanesa Quiróz
- 6 músicos
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Crítica
El regreso a Nueva York
Por
Célida P. Villalón
(USA)
Diez largos años han tenido que esperar los fanáticos neoyorquinos del tango, para ver de nuevo el magnífico ensamble que desde hace diecinueve años presenta y dirige Miguel Ángel Zotto y que recorre el mundo sin descanso.
Esta nueva producción, que Zotto ha titulado “Su Historia”, subió a la escena del teatro City Center por solo cinco días, con un reparto de siete parejas, seis músicos (2 violines, dos bandoneones, un contrabajo, y un piano solista a cargo del director de los músicos, Andrés Linetzky), y dos magníficos cantantes, Claudio Garcés y Vanesa Quiróz.
Con el uso de imágenes electrónicas, y “un ángel” en escena, ocupado en narrar lo que la pantalla sostenida a lo alto de la escena muestra, el espectáculo comienza rindiendo tributo a los grandes maestros argentinos que con sus ritmos maravillosos, motivaron que el tango se haya impuesto en el gusto del público del mundo a través de los tiempos.
Los inicios incluyen desde al sempiterno “Mi Buenos Aires querido”, hasta “El Entretenimiento”, en donde hay deslices hechiceros, y patadas seductoras por parte de los bailarines. El grupo femenino puede hacer alarde de curvas bien colocadas, y extrema feminidad, al igual que magníficas piernas, bien entrenadas y dúctiles. Por su parte los hombres son apuestos y varoniles, y saben manejar a sus parejas con toda propiedad. ¿Y qué decir del vestuario? Los cambios de ropa son constantes, y cada uno de ellos podría decirse que es más atractivo que el anterior.
La primera parte termina con una mezcla coreográfica, en donde Zotto ha escogido lo mejor de su repertorio. Su actuación en “Gallo Ciego”, con Carina Morrudo, fue un alarde delicioso de pies veloces. Zotto, en sus 48 años, puede darle lecciones de rapidez a cualquier jovencito de la actualidad. Por otra parte, en una coreografía tradicional de tango, la pareja formada por Gabriel Ponce y Analía Morales logró otro de los momentos relevantes de la noche, por su sensualidad y dinamismo.
La segunda parte del programa comienza con la llegada de mujeres procedentes de más allá de los mares, que vienen a Buenos Aires a entregarse a una vida nueva en los burdeles de la ciudad. Hay también simpática referencia a una famosa tienda, donde los bailarines, a pesar de posar como maniquíes, bailan un tango, una milonga, y para terminar, surge una caricatura simpática de “Hound Dog”, con Zotto personificando a Presley.
La velada termina honrando las melodías de Astor Piazzolla, y las palabras de Horacio Ferrer. Sin embargo, la hermosura de la música no hace mucho por la concepción de la pieza, que no resulta tan atractiva como la primera parte, además de parecer demasiado larga.
No obstante, el espectáculo es de primera, y ojalá la próxima visita de Tangox2 no se haga esperar tanto. |
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