Sara Baras/ Alicia Fiuri y Néstor Spada
El sabor del flamenco
Por Enrique Honorio Destaville (Argentina)

Flamenco en Buenos Aires. “Sabores”, espectáculo de Sara Baras y su compañía junto al grupo musical hispano en el Teatro Ópera. “Flamencura” con Alicia Fiuri y Néstor Spada en el Centro Cultural Borges.

Gran repercusión obtuvo el estreno de “Sabores”, espectáculo flamenco con coreografía, vestuario, dirección general y extraordinaria participación bailada de Sara Baras. Reconocida ya en Europa –pese a sus escasos 33 años– su obra y su danza son especial ejemplo de consustanciación artística con el tan revalorizado género, al que ella domina ampliamente y lo homenajea como arte.

Baras no desarrolla argumento alguno, ni desenvuelve la trama sobre un tema elegido, ni hace de ello eje de su obra. Por tanto no es seguidora de Gades ni de Mario Maya en la reivindicación social de la gitanería. Ella está más cerca de la Yerbabuena, dedicada a la danza pura del flamenco más genuino. Por tanto, su propia coreografía apunta a poner de relieve las proezas técnicas propias y de sus bailarines y bien que las hay. Por otro lado, Baras exalta la gestualidad flamenca con poses de refinados port-de-bras y lo que los franceses denominan “attitudes” extraídas del más decantado estudio del flamenco.

El repertorio ostenta en su haber numerosas obras que jamás se extienden demasiado (contra-cara de otros bailarines flamencos bien conocidos): Bolero, Tangos, Seguiriya, Taranto, Tanguillo, Alegrías, Martinete, Zambra y un fin de fiesta exultante con el público de pie. Aplausos y ovaciones a la bailaora y al elenco, que cuenta con los notables solistas José Serrano y Luis Ortega, disciplinado cuerpo de baile, y cantaores de la talla de Miguel de la Tolea y Saúl Quirós de voces clarísimas sin perder la tradicional manera del cante gitano, dos guitarras, percusión y violín. El vestuario diseñado por la misma Baras es de neta elección estética y complementa el todo de un espectáculo para recordar.

 

Pasión y fuerza gitanas
Por Enrique Honorio Destaville

Son pocos los bailarines que no siendo gitanos pueden alcanzar un nivel descollante en el cultivo del arte flamenco. No obstante los inconvenientes que impiden captar todos los oscuros misterios de aquel si no se es parte de la gitanería, existen casos excepcionales como el de Alicia Fiuri y Néstor Spada, quienes han comenzado el ciclo “Flamencura”, en el tan acogedor y cálido Centro Cultural Borges. Ambos superan todos los inconvenientes del género con éxito, y brindan un interesante espectáculo centrado en su actuación danzada. El arte del movimiento se ve exaltado por el notable cante de la cantaora Claudia Montoya, grandilocuente, sentido, y profundo, tanto, que parece nacida en las cuevas del Sacromonte...

Todos cuentan con el acompañamiento de las guitarras de los jóvenes Fernanda de Córdoba y Maximiliano Bus, ya en la senda de los valores que surgen de la buena música de escena. Así se completa este espectáculo definido como el arte en tres caras: La danza, la música y el texto preparado por Jorge Pinamonti, cuyo principal defecto es justamente la manera de expresarlo... Falla la palabra sin emotividad ni efecto dramático, sin fuerza ni convicción, vertida –evidentemente– por no profesionales que en este caso se denominan “Las voces probéticas”...

La danza de Alicia Fiuri, expresada por su cuerpo con gráciles formas, danza de seducción y sensualidad exteriorizada también con el meneo ondulante de caderas y su bello rostro lejos de la impavidez. Néstor Spada apunta más a la introversión, a la perfección técnica que logra con eje exacto, brazos y piernas fuertes que saben expresar el sentimiento profundo y llegan a la danza paroxística. Él es capaz de virtuosismos técnicos que también atraen al público, cada vez más conocedor del arte flamenco.

Muy discreto el vestuario que no realza las figuras. En cuanto a la coreografía de Fiuri-Spada está adaptada al escenario no muy grande del Borges, y a poner de relieve las mejores expresiones danzadas de ambos. Ajustada la sincronización del baile de conjunto donde también cantaora y guitarristas intervienen con éxito.

 
 
Sara Baras exalta la gestualidad flamenca con poses de refinados port-de-bras y “attitudes” extraídas del más decantado estudio del flamenco.
Foto: Archivo.
 
 
 
“Flamencura” con Alicia Fiuri y Néstor Spada se presentaron en el Centro Cultural Borges.
 
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