La compañía uruguaya resurge con una nueva programación
y nuevo equipo artístico. Juan Lavanga acaba de asumir como
productor cultural del SODRE. Los estrenos de la temporada y problemas
con el Colón.
Con una trayectoria de siete décadas, el SODRE es la institución
estatal generadora de la actividad cultural en Uruguay. Creada en
1929 como servicio de radiodifusión (precisamente la denominación
de SODRE era Servicio Oficial de Difusión Radio Eléctrica),
hoy comprende cuatro importantes sectores: Radio, Televisión,
Espectáculos y Difusión y Preservación. Desde
1931, en su sala de espectáculos, destruida por un incendio
en 1971, se concentró la mayor actividad artística
desarrollada en el país. Por sus escenarios pasaron intérpretes
de todo el mundo.
El ballet del SODRE, una de las instituciones históricas
de América del Sur, después de altibajos y vaivenes
relacionados con cuestiones financieras, hoy resurge con una nueva
programación y nuevo equipo artístico. Hace algunos
meses, las autoridades de la institución convocaron al empresario
y presidente de la Asociación Arte y Cultura, Juan Lavanga,
para ofrecerle el cargo de productor cultural del SODRE. El equipo
se armó con otros dos argentinos: la maestra Graciela Piedra,
a quien se le encomendó la dirección del ballet, y
Mario Galizzi como asesor coreográfico. El primer estreno
de esta temporada será el 27 de mayo en el teatro Solís,
de Montevideo. El primer programa organizado bajo la gestión
de Lavanga estrenará una obra de Paul Vasterling con música
de Poulenc, "Ángeles".
A fines de abril, Lavanga recibió el premio "Estrella
Académica Universal", otorgado por la Transacademia de
las Naciones, ONG de carácter diplomático, por su desempeño
profesional en la promoción del arte. Su historia se remonta
a 1977, cuando la bailarina Olga Ferri lo invitó para diseñar
un proyecto institucional que años más tarde se concretó con
la creación de la Fundación Ballet Clásico Argentino.
Durante la temporada 1996 del Teatro Colón, fue coordinador
de giras nacionales e internacionales del ballet estable. Trabajó con
artistas como Vladimir Vassiliev, Manuel Legris, Simona Noya, Mássimo
Murru, Carlos Acosta, Susan Jaffe, Alessandra Ferri, y representó a
importantes bailarines.
Danzahoy: ¿Qué significa
asumir este cargo en Uruguay?
Juan Lavanga: Fue una gran satisfacción, porque vi que era
una institución seria, con gente entendida en la materia (que
es fundamental) ya que tanto la Dra. Nelly Goitiño presidente
del SODRE como el maestro Fernando Cóndon (vicepresidente)
están totalmente relacionados con el teatro y la música.
Eso permite hablar en un lenguaje común.
D: ¿Cuál
es su tarea?
JL: Seleccionar opciones y formar los programas, a través
de la selección de coreógrafos, obras y todo lo necesario
para realizar la contratación. Luego lo estudia Galizzi como
asesor y finalmente define la directora. Un muy buen trabajo de "equipo" como
debe ser en la actualidad.
D: Aquel proyecto de hacer
un Mercosur del arte o de la danza, ¿de
qué forma se está plasmando o se podría plasmar
a partir de este nombramiento?
JL: Creo que ahora se va a poder lograr en serio. Hace muchos años
cuando comenzaron las referencias sobre el Mercosur, tuve una primera
reunión en Secretaría de Cultura de la Nación,
en la Argentina con Magdalena Faillace que estaba a cargo del tema.
Ella se interesó por las propuestas nuestras sobre la relación
de la danza con respecto a los países del Mercosur y comenzamos
a trabajar. Fue en 1995, aproximadamente. Luego hicimos un borrador
sobre la forma de participación. Recuerdo que donde más
prendió la propuesta fue en un teatro "serio", el
Municipal de Chile. Allí hablábamos del intercambio
entre teatros, posibilidades de ahorro de producciones, unificación
de criterios artísticos y de enseñanza, de legislación… pero
los funcionarios van cambiando y los proyectos van perdiendo fuerza.
Ahora creo que desde un teatro oficial se puede impulsar. Me interesa
lograr un gran acercamiento entre los teatros, que haya intercambio
de elencos, de artistas, préstamos de producciones para abaratar
costos, invitar a un coreógrafo determinado no sólo
para un país sino para que visite dos países, por ejemplo.
Muchas cosas se pueden lograr siempre que haya voluntad de hacerlo.
Programación
2006:
Primer Programa:
Primer Bailarín Invitado: Leonardo Reale del Teatro Colón
"Ángeles" de Paul Vasterling- Poulen (creado para la Cía
del SODRE - Estreno Mundial)
"Duetto" de Mario Galizzi - Rachmaninof (vestuario Roberto Piazza).
"Pa d'esclave", de “El Corsario”
"Sueño de una noche de Verano", de Mendelsshon - Oscar Araiz
Segundo
Programa:
"La Sylphide" de Bournonville (reposición de Mario Galizzi) Tercer
Programa:
"El Lago de los Cisnes", de Mario Galizzi
Primeros Bailarines Invitados:
Se está tramitando la posibilidad de invitación de algunos de
los siguientes artistas:
María Noel Riccetto (ABT), Luis Ortigoza (Ballet de Santiago), Cecilia
Kerche (Ballet del Teatro Municipal de Río) y Hernán Piquín. |
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D: ¿Cuáles son los objetivos primarios en su función? JL: Lograr un nivel de jerarquía en los espectáculos,
tal como el SODRE se merece, y volverlo a lo que fue, un referente
de la cultura uruguaya. Otro objetivo aparte de la calidad y la excelencia
artística es lograr que económicamente no haya mayores
gastos, ya que como todo teatro oficial la situación es complicada.
Creo que es importante también lograr buenas contrataciones
internacionales. Esos tres objetivos: calidad artística, economía
de gastos superfluos, y excelentes contrataciones.
D: ¿De qué manera estarían
conectados los teatros de la Argentina, Chile y Uruguay?
JL: En su momento se deberán formalizar convenios de coparticipación,
desarrollo e integración cultural y artística, que
pueden ser extensivos al Teatro Municipal de Asunción, donde
el ballet está dirigido por Miguel Bonnín con quien
ya estuvimos conversando, y el Teatro Municipal de Chile cuyo Ballet
de Santiago está dirigido por esa figura señera de
la danza que es Marcia Haydée, el teatro Argentino de La Plata
y varios teatros importantes de la Argentina con excelentes programaciones
como El Círculo de Rosario o el San Martín, de Córdoba.
D: ¿Y el Teatro Colón?
JL: Creo que el Colón debería estar dentro de este
proyecto; es muy importante como referente artístico y cultural,
pero me parece que debe ser "serio" en sus decisiones y
por una vez y para siempre deben estar a cargo personas que sepan
de la materia. Es muy desagradable tener una reunión con un
director o coordinador y que te diga al presentarse: "Yo de
esto no entiendo nada, pero estoy aquí porque esto estaba
muy mal, me pusieron para regularizar una mala administración
de una gestión anterior". Y uno, con esa presentación
piensa: “Si no entiendes nada de esto, ¿qué vas
a poder arreglar y para qué aceptas el cargo? Mi experiencia
de este año con el teatro no fue para nada positiva.
D: ¿Por qué?
JL: Dos razones bastan: en 2005 me hablaron para que Marianela
Núñez, artista con la cual trabajo, estrene "El
Lago de los Cisnes". Me dijeron que el teatro estaba mal económicamente
y que no podían pagar honorarios, pero que les gustaría
que los bailarines argentinos que triunfan en el exterior bailen
con los artistas de la casa. Cosa que siempre apoyé y que
me parece correctísima. Mi propuesta fue: que Arte y Cultura
trajera a Marianela Núñez y Thiago Soares, con gastos
de traslado, alojamiento, y difusión. Tanto prensa como publicidad
era para todos los elencos, no sólo para los bailarines invitados.
Cuando ya los permisos del Royal Ballet para los dos bailarines estaban
otorgados y las fechas arregladas, me dijeron que el estreno lo iba
a hacer otra bailarina que traía una suma exorbitante de patrocinio
a través de una empresa que subvenciona al Ballet del Colón.
Y agregaron además, que no era una cuestión de calidad
artística sino económica. Me quedé anonadado.
D: Y canceló.
JL: Atrás eso, vino la segunda de las dos razones que mencioné antes:
la gira con el Ballet del Teatro Colón con la producción
de "Romeo y Julieta", de Oscar Araiz. Ya había casi
9 funciones comprometidas. Problemas, palos en la rueda, querían
saber la participación económica del teatro. Y cuando
les dije que no había participación alguna, porque
los productores asumían el pago del viático de casi
40 personas en gira, alojamiento en buenos hoteles, comidas los días
de función y transportación en micro VIP para la compañía,
el argumento fue que podía haber una auditoria. Justamente
en ese momento en el cual políticamente todo estaba revuelto
(por la destitución del Jefe de Gobierno de la ciudad), ellos
no sabían si continuarían en los cargos, y que en el
caso de que los auditaran quedaría como si me hubieran beneficiado
a mí porque el teatro no tenía participación.
D: ¿Y cómo daban los números?
JL: Intenté explicarles que cuando organicé las giras
del teatro en el 95/96 se había convenido que la contraprestación
del productor era hacerse cargo de todos los gastos, y que para el
teatro, la gira fuera de costo cero y eso ya era beneficioso por
varias razones: artísticamente se conseguían más
funciones, había una tarea de difusión del Ballet del
Teatro Colón y nunca se pedía participación
en borderó o cachet, todo fue en vano, y la gira se canceló.
Creo que los resultados del poco o nulo interés por el ballet
están a la vista. Hicieron una excelente puesta de “La
Sylphide” de August Bournonville, sin publicidad, a teatro
vacío. Es deprimente ver eso.
D: ¿Lo que paso con el Colón tiene connotaciones
políticas, artísticas o económicas?
JL: Netamente políticas. El Colón está sucesivamente
manejado por quienes designan los que ejercen el poder de turno,
lógicamente las irregulares administraciones han hecho que
tenga un gran desfase económico. Lo que pasó con Marianela
Núñez este año o anteriormente con Julio Bocca
son cosas difíciles de reparar. Pese a estas experiencias
negativas, en todos estos años de trabajo con el Teatro Colón
(hace 35 años que trabajo con bailarines) vi pasar infinidad
de directores, por eso no me preocupa, todos son "en tránsito".
Lástima el mal que causan. Antes, sentarte con un director
del Colón, (con el cual podías estar o no de acuerdo),
era conversar con una persona que sabía y dominaba los temas
de la casa (ópera, ballet, conciertos), ya fueran directores
generales, administrativos, lo que fueren. Ahora cuando te reciben
diciendo: "Yo de esto no entiendo nada", uno piensa: “¿qué estoy
haciendo aquí con esta persona?”
D: ¿Por qué la
danza?
JL: Tal vez por ser la manera más "maravillosa" de
expresión de un cuerpo, tal vez porque los que no podemos
hacerlo, lo vemos en otros y lo admiramos, tal vez por la magia que
la compone, tal vez porque es un "arte sagrado", tal vez
porque exalta lo sublime y espiritual del ser humano, tal vez porque
es el "arte puro de la metamorfosis" como decía
Paul Valery, tal vez porque no hay en la danza fronteras idiomáticas,
hay tantos "tal vez" que sería muy largo enumerarlos. |