River Irish Dancing dirigido por Alejandra
Morales Urcelay, inusitado conjunto que emula con propiedad y destreza
a la mundialmente reconocida
Riverdance de Irlanda. En Mérida, México, el grupo
da que hablar.
Uno de los conjuntos más aplaudidos del Festival de Danza
Contemporánea Avant Garde de Mérida, Yucatán,
que en esta ocasión se desarrolló durante todo el día
en el Centro Cultural Olimpo. El River Irish Dancing dirigido por
Alejandra Morales Urcelay, inusitado conjunto que emula con propiedad
y destreza a la mundialmente reconocida Riverdance de Irlanda. Un
fenómeno que parecería imposible de pensar en México,
país donde las tradiciones folclóricas locales están
fuertemente arraigadas.
No obstante, la historia de River Irish Dancing está directamente
ligada a su directora. Y se remonta a los tiempos en los que Morales
Urcelay estaba en la universidad, alejada momentáneamente
de la danza por varios años. Las danzas irlandesas aparecieron
en su vida de pura casualidad. Un día, mientras miraba la
entrega de los Oscars, vio a Michael Flatley y Jean Butler bailando
un fragmento del famoso show de Riverdance. Y quedó fascinada.
Enseguida se puso a investigar de qué se trataba. Su novio
(actual esposo) le trajo todos los videos de shows y de instrucciones
que encontró en uno de sus viajes de negocios y se puso a
bailar y a practicar por su cuenta. Después tomó contacto
con maestros de todas partes del mundo y algunos me ayudaron a reunir
información sobre la historia de sus danzas y su música.
Empezó a ir a cursos de diferentes partes de Estados Unidos.
Hasta que finalmente hizo contacto vía Internet con Niall
O'Leary, oriundo de Dublín, el cual es campeón mundial
y de toda Irlanda de este género. Lo llevó a Mérida
en dos ocasiones para impartir cursos. Desde entonces él es
su asesor.
D: ¿Cómo surgió la
danza en tu vida?
AMU: En mi familia hay tres generaciones de bailarinas. La hermana
de mi abuelo fue una de las precursoras del ballet aquí en
Mérida. Mantenía estrecha relación con Alicia
Alonso y Nina Shestakova. Mi madre creció en su salón
de clases y a temprana edad inició su carrera de maestra de
danza clásica y bailarina profesional en el Ballet Folklórico
del Estado de Yucatán. Y como es de suponer, yo crecí en
un salón de baile. Mi primera experiencia en un escenario
fue a los tres años cuando representé a “Almendrita”.
D: Un comienzo precoz…
AMU: Con el paso de los años me gradué como maestra
de danza clásica, me inicié como coreógrafa
a los 16 años, formé parte del Ballet de Cámara
de una escuela particular. Después decidí explorar
otros estilos como el tap, jazz, danzas europeas y por supuesto folklore
mexicano. Me invitaron a formar parte del Ballet Folklórico
de la UADY como bailarina principal a los 18.
D: ¿Cómo se despertó tu interés
por las danzas irlandesas?
A.M.U: En cuanto a las danzas irlandesas te puedo decir que, para
mí, son como un virus altamente contagioso. La música
es irresistible y los movimientos, a pesar de que requieren de gran
concentración y energía, son divertidos. No puedo escuchar
música irlandesa y quedarme sentada.
D: Pero no cualquiera puede
bailar danzas irlandesas…
AMU: Pueden ser practicadas por cualquier persona sin importar
la edad. El folklore irlandés tiene dos facetas: por un lado
es popular, surgió de la gente para la gente y funciona como
una oportunidad de socializar. Pero por otro lado ha evolucionado
tanto que el nivel competitivo que ha alcanzado lo ha convertido
en un deporte de alto impacto. Trato de incorporar un poco de sus
dos aspectos al enseñarlo para darle la opción al alumno
de elegir el nivel al que quiere llevar la práctica de esta
danza.
D: ¿En qué sentido
es un deporte?
AMU: Considero que es un deporte muy completo que trae muchos beneficios
al desarrollo mental y físico de quien lo practica. Incrementa
habilidades físicas, lo cual permite desarrollar control corporal
y coordinación. Es un excelente ejercicio. Ayuda a mantener
una buena figura. Por otra parte, también Incrementa habilidades
mentales como escuchar, seguir instrucciones, memorizar pasos, y
aumenta la capacidad de atención. Sin duda, fomenta el espíritu
competitivo, saludable desde luego, dado que estimula el deseo de
hacerlo bien y dar lo mejor de sí. De la misma manera que
permite un incremento de la autoestima y la confianza en uno mismo.
Y dentro del aspecto social, la práctica crea un ambiente
propicio para convivir y compartir el gusto por este tipo de danza,
lo cual permite crear lazos de amistad duraderos.
D: ¿De qué manera
se vincula la cultura mexicana con la irlandesa?
AMU: Aun tengo mucho que aprender sobre la cultura irlandesa pero
hasta ahora mis experiencias me llevan a concluir que tenemos mucho
en común los mexicanos y los irlandeses y a pesar de que geográficamente
estamos muy lejos, la calidez y alegría de nuestros pueblos
nos acerca.
D: ¿Qué es
para ti la danza?
AMU: La música y la danza son mi vida, pero no hay nada
que me llene más que las danzas irlandesas.
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