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ANOREXIA Y BULIMIA
¿Enfermedad o capricho?
Por Lya Contreras del Toro (México)
Médico especialista en rehabilitación

Alteraciones en la alimentación que pueden provocar severas consecuencias en la densidad ósea, como también en el estado de salud en general. Factores psicológicos, síntomas y diagnóstico.

Las mujeres atletas jóvenes, por el interés que ponen al deporte y la necesidad de la imagen atlética, corren el riesgo de desarrollar alteraciones en su alimentación. Las alteraciones alimentarias se advierten a través de comilonas, purgas, restricción de alimentos, uso de pastillas o laxantes para adelgazar, uso de diuréticos, preocupación importante por la imagen corporal. Estos trastornos pueden permitir disfunciones menstruales y una osteoporosis prematura subsecuente.

La anorexia y la bulimia son los dos últimos extremos del espectro de alteraciones alimentarias. Considerada como una enfermedad psiquiátrica crónica caracterizada por una severa pérdida de peso y terror a la obesidad.

Las anormalidades asociadas con la anorexia predisponen a la osteoporosis hasta el punto de que, en la actualidad, se reconoce como una complicación de la anorexia.

Más allá de las presiones para mantenerse delgados, los bailarines se enfrentan a muchos factores de estrés: conseguir la perfección en sus movimientos, cantidad de horas de trabajo y la repetición de los movimientos. Cada uno de estos elementos puede contribuir a los desórdenes alimentarios

Criterios para diagnosticar la anorexia:

  1. Negación para mantener el peso corporal por encima del mínimo normal para su edad y talla. (el peso está por abajo del 85% mínimo esperado).
  2. Miedo intenso de ganar peso o grasa.
  3. Disturbios en su imagen corporal. (se ven gordas a pesar de verse delgadas en un espejo)
  4. Presencia de amenorrea o ausencia consecutiva de 3 ciclos menstruales.

Criterios para diagnosticar la bulimia:

  1. Episodios recurrentes de comilonas (puede realizarlas en períodos de 2 horas o bien sin tener ningún control sobre el horario de las mismas les es difícil parar de comer.
  2. Comportamiento inapropiado para compensar o prevenir la ganancia de peso tales como uso de laxantes, diuréticos, inducción del vómito o exceso de ejercicio.
  3. Las comilonas y los comportamientos compensatorios inapropiados ocurren por lo menos dos veces a la semana en los últimos 3 meses.
  4. Su propia evaluación se ve influida excesivamente por su forma y peso corporal
  5. Las alteraciones no ocurren exclusivamente durante episodios de anorexia.

La prevalencia de alteraciones alimentarias en atletas y bailarinas jóvenes se reportan de un 15 % a un 62 %. En general, el diagnóstico se realiza bajo los criterios del DSM-IV que refiere que la anorexia se estima en un 1 % y la bulimia de un 1 % a un 3 %. La prevalencia de ambas alteraciones se han reportado en mayor cantidad en adolescentes y mujeres jóvenes, con alto estado socioeconómico y con historia familiar de alteraciones alimentarias.

El ejercicio y la anorexia

El rol del ejercicio en un tratamiento prolongado de anorexia asociada a la osteoporosis es una consideración importante. Pacientes anoréxicas que realizan ejercicio de manera compulsiva, intensa y prolongada incrementan el riesgo de fracturas por estrés inclusive en pacientes sin osteoporosis. Hacer ejercicio en exceso (más de 6 horas a la semana) disminuye la densidad ósea del fémur. En cambio, es conveniente realizar ejercicio de manera moderada (4 a 6 horas a la semana) para lograr un efecto benéfico sobre la densidad ósea. Un ejercicio máximo extremo puede agravar la osteoporosis asociada a anorexia.

 

Problemas psicológicos

Los trastornos de la forma de alimentación, frecuencia están ligados a la depresión, a la ansiedad o a ambos. Las personas con anorexia pueden llegar a experimentar trastornos de ansiedad, fobias y obsesiones compulsivas. Muchas mujeres con anorexia pueden volverse obsesionadas por el ejercicio, la dieta y la comida.

Entre un 40 % a un 80 % de todos los pacientes que tienen trastornos alimentarios sufren de depresión. No obstante, la depresión a menudo disminuye después de que los pacientes anoréxicos empiezan a subir de peso.

   
 
   

Dra. Lya Contreras del Toro

Nació en la ciudad de México y cursó la carrera de maestro de danza clásica en el Sistema Nacional para la Enseñanza Profesional de la Danza en el INBA. Posteriormente se recibió de médica en la Facultad de Medicina en la Universidad Autónoma Metropolitana plantel Xochimilco con medalla al mérito universitario. Lya se especializó en Medicina de Rehabilitación en el Instituto Nacional de Rehabilitación de la Secretaría de Salud, y dictó cursos de capacitación para maestros y alumnos de las escuelas de danza del INBA. También realizó ponencias en congresos nacionales e internacionales relacionados con temas de medicina y danza.

Actualmente trabaja en el Centro Nacional de Rehabilitación de la Secretaría de Salud y tiene a su cargo la clínica de Danza en el servicio de Rehabilitación del Deporte de la División de Rehabilitación Ortopédica de este centro. Es promotora del convenio INBA-SSA que tiene por finalidad de llevar a cabo investigaciones sobre danza para el beneficio de los bailarines.

   
 
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