|
BALLET FLORIDA
Una dama romántica
Por Vivian y Krysten Villalón (USA)
Varias musas deben de haberse confabulado para hacer del
ballet "La dama de las Camelias" una de las obras
más románticas de todos los tiempos. Al unir
la trágica novela de Alexander Dumas con la música
de Frederic Chopin y la coreografía clásica
de Val. Caniparoli, la compañía Ballet Florida
bajo la dirección de Marie Hale logró una esplendorosa
representación basada en la tradición del siglo
XIX. A estos elementos se suman el vestuario suntuoso de Roberta
Glay de La Rose, la escenografía al estilo de la
belle époque" de David Gano, y la iluminación
acogedora de Nicholas Cavallaro.
Val Caniparoli no fue el coreógrafo original de "La
Dama de las Camelias". Norbert Vesak y Robert Glay de
La Rose habían concebido este ballet en 1990 para la
temporada 91-92 del Ballet Florida, pero justo después
de haber comprado las telas para los diseños, Vesak
tuvo una hemorragia cerebral. La producción debió
postergarse hasta que los directivos de la compañía
recordaron que Caniparoli era amigo de Vesak y de La Rose
y le encomendaron la conclusión del proyecto. Para
Caniparoli fue un reto, ya que éste no había
montado ningún ballet de larga duración hasta
el momento, y el guión y los trajes ya habían
sido concebidos. Trató de serle fiel al concepto de
Vesak, pero eventualmente tuvo que recapitular y manejar los
personajes de la manera en que la Metro Goldwyn Mayer lo había
hecho con la película.
El primer acto tiene lugar en el elegante salón del
departamento de la cortesana Marguerite, después de
una noche de teatro con su acompañante, el Barón
de Varville, y sus amigos. Súbitamente entra Armand
en compañía de Prudence y queda deslumbrado
por la animadísima anfitriona. Todos celebran con gran
exuberancia, debido principalmente al liberal consumo de champagne,
y entre saltos y elevaciones dan culminación a la "soiré".
La última escena en el "boudoir" está
jugada con una total entrega de pasión y sensualidad
entre los amantes, Armand y Marguerite.
Al atardecer, después de un animado picnic en las
afueras de Paris, aparece el padre de Armand exigiéndole
a Marguerite que renuncie al amor de su hijo para que su familia
pueda continuar siendo socialmente aceptada. La desmejorada
Marguerite no tiene otra opción que aceptar, y resignada
decide formular un plan para desilusionar a su amante diciéndole
que no lo ama y que ha decidido volver a su protector, el
Barón de Varville.
La primera escena del tercer acto abre en una fastuosa fiesta
brindada por Olympe. Al entrar Marguerite del brazo del Barón
se le ve su estado gravemente debilitado, pero el herido Armand
reacciona despiadadamente humillándola frente a todos.
El resultado es un duelo entre los dos contrincantes por el
amor de Marguerite. Ya en la última escena, Marguerite
se encuentra completamente sola. Su final llega con la revisión
de la pasión de su amor y el redescubrimiento de su
inocencia.
El papel de Marguerite lo desempeñó estupendamente
la bailarina Tina Martin, quien desarrolló la decadencia
física y emocional de la protagonista a la perfección.
Sus exquisitos brazos fueron mostrando gradualmente la debilidad
de su estado hasta que al final carecían de tono alguno.
Su técnica es tan depurada, sus pies tan bien arqueados,
y su dramatización tan efectiva que sólo merece
elogios. Andrew Hallare ejecutó el papel de Armand
adecuadamente, sin embargo, careció de intensidad.
La pareja no logró la química necesaria. La
mundana Prudence, rol a cargo del bailarín Joseph J.
Bucheck quien encarna a una mujer, resulto ser
un personaje muy simpático.
El Ballet Florida se aseguró un éxito más
en su repertorio. Aunque la heroína acaba su trayectoria
en una manera trágica y patética, no deja de
conmover su renuncia total al amor de su vida y al propio
amor por la vida, sólo por proteger la posición
social de su amante. Y aunque el mundo ha cambiado mucho desde
la época en la cual esta historia toma lugar, no cabe
duda de que estos personajes continúan siendo conmovedores
a pesar del paso del tiempo y de la evolución de los
cánones sociales.
|
|
 |
| |
"La dama de las camelias",
un drama romántico por excelencia que retrata los
prejuicios sociales de la sociedad.
Foto gentileza del Ballet Florida. |
| |
| |
| |
| |
|