Untitled Document
   
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  Los elegidos    
 

SCHOOL OF NASHVILLE BALLET
Cara a cara
Por Maritza Gueler (USA)

 
 
Trato personal, soporte emocional y un buen nivel técnico caracterizan a la School of Nashville Ballet.
Fotos: Alexander Srb. Gentileza del Nashville Ballet.
 
 
 

"Preparar a los bailarines de mañana" es el lema y, al mismo tiempo, el objetivo fundamental de la School of Nashville Ballet, cuya dirección artística está a cargo de Paul Vasterling. La escuela, situada en Nashville (Tenneesse), está capitaneada desde 1999 por Adam Sage, cuya experiencia como bailarín y como docente tiene una larga trayectoria internacional. comparte su sede con el Nashville Ballet, dirigido por el coreógrafo Paul Vasterling. Más famosa por la música country que por el ballet, esta ciudad del centro este de los Estados Unidos tiene en la escuela un "semillero" del cual se nutre el Nashville Ballet. Ambas instituciones trabajan juntas con un claro objetivo de divulgación de la danza dentro de la comunidad.

"Cuando asumí la dirección –comenta Sage– mi idea fue hacer de la escuela un lugar donde los alumnos sientan que pueden ir, ya sea para hacer un estudio serio y profesional como para estudiar porque simplemente les gusta. Lo importante es que los alumnos quieran venir aquí porque van a encontrar una buena instrucción en cualquier disciplina de danza. Mi misión es tratar de hacer entender a la comunidad que, así como buscan la mejor escuela primaria para sus hijos, lo mismo debería pasar con la danza. Más allá de que vayan a seguir la carrera, lo importante es que los niños tengan la posibilidad de acceder a la mejor educación en danza."

El programa de enseñanza está estructurado en tres partes. La "Primary division", destinada a niños de 3 a 6 años. Allí se dictan clases básicas que apuntan a desarrollar la musicalidad, la motricidad y ciertos conceptos del movimiento y estilos de danza. El segundo paso es la "Lower division", para niños de 7 a 12 años, la cual se divide a su vez en tres diferentes niveles. El currículum de esta división incluye danza clásica y moderna. En la tercera etapa, la "Upper division", se agrega el jazz, interpretación de personajes, pilates, puntas y acondicionamiento corporal. También hay un programa para adultos en los niveles principiante, intermedio y avanzado. En este próximo otoño, la escuela iniciará un nuevo programa llamado Dance, dedicado al jazz, danza moderna, Hip-Hop y comedia musical.

Una estrecha relación entre alumnos y profesores es la característica esencial que remarcan los estudiantes. Sage elaboró una filosofía de puertas abiertas en la que el director también es amigo de los alumnos. Las puertas de su oficina están abiertas también para los padres y, gracias a su memoria prodigiosa, los identifica uno por uno. "Siento que todos los alumnos de la escuela son como mis hijos –agrega Sage–. Tal vez uno de los aspectos que distingue a la escuela es que los alumnos sienten que no son clientes sino que son personas. No son máquinas. No se trata de números ni de un negocio, si bien hay responsabilidades financieras, se trata de que cada uno de los alumnos pueda, algún día, ser bailarín profesional, enseñar, ser un promotor de danza, o estar, de alguna manera, relacionado con la danza a través de diferentes profesiones. Y quizás después traigan a sus hijos al ballet."

Muchos de los alumnos comenzaron a estudiar en la escuela cuando eran pequeños y aún continúan con su aprendizaje. Durante la época de verano, algunos deciden tomar clases en otras instituciones fuera de la ciudad, para luego retomar las clases habituales en la School of Nashville Ballet. La experiencia en otros lugares, según confiesan, les refuerza aún más el valor de estar en la escuela de Nashville. "Nuestro grupo es como una familia –dice Meghan Orga, alumna de los grados superiores que comenzó en la escuela cuando tenía 7 años–. Aquí nos dan una gran confianza sobre nuestro trabajo, tenemos un fuerte soporte emocional para poder seguir adelante con nuestro aprendizaje. Nunca nos sentimos avergonzados o mal porque nos salió mal un paso. Tenemos el apoyo para poder equivocarnos y probar otra vez. Esto también evita las posibilidades de tener lesiones porque no tenemos la presión de ser perfectos siempre."

Los objetivos del programa anual parten de la base de incentivar al alumno en la tarea y hacerles perder el miedo a equivocarse. "Éste es justamente el lugar para cometer los errores –dice Sage–. Ellos saben que siempre lo pueden volver a hacer. Por otra parte, tratamos que quitarles miedo de hacer cosas que piensan que no podrán hacer. Y si bien toma tiempo, los ayuda para poder tomar sus propias decisiones respecto de sus posibilidades, de tal manera que se sientan cómodos con los que están haciendo."

Desde hace un par de años, el número de niños varones se ha incrementado notablemente en la escuela, una buena señal que implica romper con ciertos prejuicios históricos referidos al ballet masculino. "Posiblemente el hecho de que un hombre dirija la escuela les da más confianza a los padres para llevar a los varones a aprender danza", infiere Sage. Y hace referencia a las dificultades que puede tener un jovencito de 13 años en su relación con sus pares que no están involucrados en la danza.

Owen Thorne, que estudiaba en la San Francisco Ballet School y que ingresó en la School of Nashville Ballet cuando sus padres se mudaron a Nashville, recalca que el nivel de la escuela es muy bueno, comparable con el de las mejores. "No obstante, creo que la diferencia radica en que aquí hay un trato más personalizado –evalúa–, realmente se preocupan por cómo nos sentimos y por cada cosa que estamos haciendo dentro de nuestro aprendizaje. Y ese es un punto esencial para aprender algo, especialmente, danza. Nunca me he sentido un número en esta escuela. Otra de las ventajas de estar en una escuela chica es que tenemos más oportunidades de hacer presentaciones o pequeños espectáculos que nos permiten ir adquiriendo experiencia escénica."

A partir de esta próxima temporada, la escuela va a abrir un programa para los alumnos que quieren continuar con la carrera de bailarín profesional para ofrecerles un entrenamiento diferente del resto de los estudiantes que sólo asisten a clases tres días en la semana. Todos los años, entre junio y agosto, se inician los programas intensivos de verano para los cuales se realizan audiciones en diferentes lugares del país a partir de enero de cada año. Los requisitos: tener entre 13 y 22 años, tres años de entrenamiento de ballet y un año de puntas. En estos seminarios de verano se dictan clases de técnica, variaciones, repertorio, interpretación, danza moderna, jazz, danzas regionales y técnicas de escenario entre otras.

Sage revaloriza el estudio de la danza de manera sistemática como un camino de enseñanza de vida para el niño y el adolescente. Disciplina, cuidado de sí mismo, reafirmación de la autoestima, perseverancia son algunos de los aspectos que caracterizan a los estudiantes de danza y que los ayuda para su desarrollo posterior en cualquier disciplina que aborden. "Muchas veces, los alumnos tienen ciertos niveles de exigencia que son lógicos –comenta–, no obstante, es importante que sepan que todas las funciones que hagan en su vida siempre van a tener la sensación de que estuvo bien, pero que podrían haberlo hecho mejor. Esa es la naturaleza. Siempre se trata de llegar a la perfección, pero nunca se alcanza. Lo importante es poder ver cuán cerca se está de eso y por cuánto tiempo se puede mantener ese nivel."

 

Summer Youth Dance Workshop

Seminario que se realiza en el campus del Nashville Ballet. Destinado a niños de 4 a 7 años, los participantes realizan diferentes experiencias creativas relacionadas con el arte en general. Al final de cada semana se presenta un breve show con los mejores logros de los estudiantes. Duración: 3 semanas.

Desarrollo del programa:

Desde el 2 al 6 de junio:
"La sirenita"

Desde el 9 al 13 de junio:
Nieve blanca

Desde el 16 al 20 de junio:
"La Bella y la Bestia"

 
 
Los alumnos realizan frecuentes funciones en escuelas de la ciudad y también, durante las presentaciones de temporada de la compañía.
 
 
       
    Volver al principio  
   
 
 
 
   
     
  Puedes recomendarlo hasta a 3 amigos  
     
 
 
     
     
         
     
1    
       
2    
       
3