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SOCIEDAD MEXICANA DE COREÓGRAFOS
Una ley para todos
Por Patricia
Aulestia (México)
La Sociedad Mexicana de Coreógrafos SOMEC
celebra sus diez años de trabajo dedicados
a promover el significado y la importancia del
derecho autor coreográfico. Un tema difícil
de abordar para el creador de la danza que en
su quehacer diario tiene que atender otras prioridades:
su entrenamiento, sus ensayos, sus funciones y
su supervivencia básica. El nuevo mundo
que el autor debe abordar está relacionado
con el conocimiento de la Ley Federal del Derecho
de Autor. Tema arduo y difícil al que los
artistas escapan, pero del cual no pueden librarse.
A través de esta ley, el coreógrafo
recibe la protección de sus obras en su
país. Al mismo tiempo, le permite unirse
a una Sociedad de Gestión Colectiva de
Interés Público que lo compromete
a respetar estatutos, otorgar un poder notarial
para que lo represente y lo obliga a asistir a
Asambleas en las cuales manifieste, junto a los
otros asociados su mandato al Consejo Directivo,
órgano ejecutivo elegido por votación
ante notario. Así también, el coreógrafo
debe registrar ante la institución pertinente
las obras que desee defender legalmente y llevar
un registro del número de representaciones
que han tenido sus obras para lograr el pago de
regalías.
La SOMEC no sólo se reclama por los derechos
morales de sus socios sino también administra
sus derechos patrimoniales, protege, recauda y
entrega cantidades que por concepto de derechos
de autor de las obras coreográficas se
generen a su favor. Esta entidad gestiona ante
los tres poderes de la Unión, el cumplimiento
de la Ley Federal del Derecho de Autor. Muchas
veces, los miembros de la SOMEC llegaron hasta
el Congreso Nacional para luchar por modificaciones
más efectivas para los coreógrafos.
Con este mismo propósito se firmaron convenios
de reciprocidad con España y Francia. Un
porcentaje de los montos de dichos acuerdos se
dedica a programas de seguridad social.
La promoción y difusión del coreógrafo
y su obra es una prioridad para esta institución.
Para ello junto con Vitars Fomento Cultural ha
establecido el ciclo "El coreógrafo:
creador y autor" y los "Reconocimientos
SOMEC-VITARS". "Cualquier esfuerzo que
hagamos por recuperar esos momentos valiosos de
nuestra danza no será en vano expresó
Héctor Garay, director de Vitars.
Esto nos hará reconocer que diversas generaciones
de artistas de la danza han contribuido a construir
un patrimonio intangible y valioso."
Para tal fin, la institución creó
u
a serie de iniciativas que contribuyen a fortalecer
el reconocimiento de los artistas y profesionales
de la danza, así como a la dignificación
y difusión de la danza. Desde 1999, los
"Reconocimientos SOMEC-VITARS" son un
camino que permite revalorizar y recordar la trayectoria
y los aportes de los creadores de esta disciplina
artística. Desde entonces, también
se realizan conferencias y mesas redondas que
tienen como objetivo principal poner en relieve
la doble cualidad de los coreógrafos como
creadores y como autores. "De esta manera
agrega Garay, reafirmamos el conocimiento
y valor de las obras, generaciones de artistas
y profesionales que han construido y construyen
esta maravillosa pasión llamada danza.
Y también contribuimos a una mejor y más
digna existencia para los coreógrafos,
artistas y profesionales de la danza."
En este décimo aniversario de la SOMEC,
el festejo fue en grande. En el Teatro de la Danza
con una función en la que participaron
la Compañía Nacional de Danza, el
Ballet Independiente, el Ballet de la Ciudad de
México, Contradanza, el Ballet Neoclásico
de la América Latina y el Ballet Mexicano
de Baile Fino de Salón.
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