Untitled Document
   
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
BALLET DE SANTIAGO
Rey muerto, rey puesto
Por Rosito di Carmine (Desde Chile)
 
 
La compañía chilena, caracterizada por la diversidad étnica de sus integrantes, inicia esta temporada bajo una nueva dirección.
Fotos gentileza del Ballet de Santiago
 
 
 

Una gran diversidad de colores, motivada desde hace muchos años por la incorporación de bailarines de distintas culturas y "etnias" latinoamericanas, es lo que caracteriza al elenco del Ballet de Santiago. "Fuimos la primera compañía del Mercosur –asegura Luz Lorca, subdirectora de la compañía–. Antes de que el Mercosur estuviera en la carpeta de los diplomáticos, nosotros ya en el ’81 incorporamos uruguayos, argentinos, brasileños, bolivianos, peruanos, y éramos una compañía multinacional. Eso es lo que permite ver las individualidades a pesar de ser un cuerpo de baile. Creo que esta es la característica artística más importante que ha hecho que un Balanchine, un Petipá, un Cranko, un MacMillan, sean hechos en el modo del Ballet de Santiago, y eso siempre ha sido una característica más destacadas de la compañía."

Luz Lorca es parte de la historia misma del Teatro Municipal de Santiago, nieta de un directivo de la casa inició su carrera en el entonces Ballet de Arte Moderno, dirigido por Octavio Cintolesi. En 1979 asumió la subdirección del Ballet de Santiago, y desde entonces se convirtió en la mano derecha de sus sucesivos directores. Actualmente, y luego del sorpresivo retiro de Ricardo Bustamante, quien dirigió la compañía con gran éxito durante cuatro años, Lorca lidera la troupe chilena cuya tradición estuvo marcada por directores de fama internacional como Ivan Nagy, Marcia Haydée y Ben Stevenson. "Creo que es muy importante el aval de un nombre internacional –acota Lorca–, especialmente para un país como Chile que está tan lejos de los centros culturales del mundo. Esos nombres nos abren muchas puertas. Pero también creo que nuestros países latinoamericanos están llegando a una madurez en la que deberíamos reevaluar este sistema, porque no podemos seguir ligados el resto de nuestras vidas a la bandera internacional."

 
   
Luz Lorca, actual directora del Ballet de Santiago, forma parte de la historia misma del Teatro Municipal de Santiago.  
   
   
   

Sin desmerecer los grandes nombres internacionales, Lorca intenta reafirmar los propios valores, aquellos que fueron formados por esos grandes maestros. Rescatar las enseñanzas es un camino para el crecimiento. Actualmente el Ballet de Santiago posee tres maestros de baile estables, y los tres son ex primeros bailarines de la compañía. Todo ellos se perfeccionaron afuera del país: Elba Rey, en Hungría, Pablo Aharonian, en Londres y Eduardo Yedro, en la Argentina. También cuentan con maestros de baile invitados: Loipa Araujo (del Ballet Nacional de Cuba), Marco Pierin (de La Scala de Milano) y un ex primer bailarín del Ballet de Santiago, William Walking, que trabaja en Noruega. Se suma a esta partida Valentina Chepatcheva, ex primera bailarina de la compañía, especializada en la más pura técnica Vaganova-Petipa.

Ajena a las audiciones, a la hora de incorporar bailarines, el sistema consiste en tomar clases con la compañía durante dos o tres días para que los maestros de baile evalúen al aspirante. Si hay vacantes, la entrada es inmediata. Durante el trabajo observa el trabajo del bailarín con el grupo y también la forma en que el grupo lo acoge. El Ballet de Santiago está compuesto por cincuenta y dos bailarines de los cuales seis son aspirantes que, obligatoriamente, vienen de la escuela. Luego de un año en las filas pasan al cuerpo de baile. "La situación económica no nos permite aumentar la planta –apunta Lorca–. En este momento, como la escuela está dando buenos resultados, la mejor forma para entrar en la compañía es a través de la escuela, donde tenemos seis aspirantes y cuatro preaspirantes que ya están haciendo clase con la compañía y bailan en algunas obras."

Para esta temporada, el Ballet de Santiago presentará un programa mixto (en mayo) con "Serenade", de Balanchine; "In the Night", de Jerome Robbins (por primera vez en Chile) y "Estaciones Porteñas", de Mauricio Wainrot con música de Astor Piazzolla. Después llegarán "Giselle" en la versión de Ivan Nagy y "Coppelia". También está previsto el estreno de "Onegin", de John Cranko, para el cual contarán con el montaje Marcia Haydée, antigua directora de la compañía y bailarina favorita de Cranko. Fuera de Santiago de Chile, llevarán las reposiciones de "La Bella Durmiente" y "El Cascanueces", y se realizarán giras por el interior del país, con el fin de atraer nuevos integrantes para la escuela.

Esta programación consta de cincuenta funciones, que se realizarán en el Teatro Municipal. A ellos se suman dos temporadas: una, en Viña del Mar y en Temuco, dos teatros asociados con el Municipal. Este año, llevarán "Don Quijote" a las ciudades de Arica, Iquique, Antofagasta y otras. En total, la compañía realiza alrededor de cien funciones durante todo el año.

  Volver al
principio
 
 
   
 
 
 
   
     
  Puedes recomendarlo hasta a 3 amigos  
     
 
 
     
     
         
     
1    
       
2    
       
3    
         
 
 
     
   
 
 
    © 2003 - Todos los derechos reservados.