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BALLET DEL ESTADO DE BAVIERA
Una crisis y dos premios
Por Juan-Gastón Messerschmidt (Alemania)

A principios de abril, una plataforma autodenominada "Bayern Ballett" difundió en Múnich un comunicado en el que daba a conocer los graves problemas que aquejan al Ballet de Baviera. Los anónimos autores del texto criticaban las condiciones adversas en que los bailarines desarrollan su labor y hacían al director Ivan Liska objeto de serias acusaciones. Según el comunicado, la ineficaz gestión de Liska, a quien se atribuían maneras dictatoriales, sería la causa de las numerosas lesiones y del agotamiento psíquico y físico sufrido por los bailarines en los últimos meses. También se daba a conocer el abandono de la compañía por cinco de sus nueve primeros solistas. A las ya anunciadas renuncias de Lucía Lacarra y Cyril Pierre se sumaban las de Kusha Alexi, María Eichwald y Oliver Wehe, así como la de la solista Barbora Kohutková. El comunicado también hacía público el conflicto surgido entre Liska y su mentor, el coreógrafo John Neumeier, durante su reciente visita a Múnich. Neumeier se habría mostrado muy insatisfecho del nivel organizativo y técnico del cuerpo de baile muniqués, que debía interpretar tres de sus ballets. Por último, el comunicado ponía en duda la capacidad del Ballet de Baviera para afrontar los compromisos de la próxima temporada, dado el deterioro general sufrido por el conjunto.

Según el diario "Münchner Merkur", que atribuía el comunicado a bailarines de la compañía, éstos habrían confirmado las acusaciones y justificado su anonimato por temor a represalias; Liska, por su parte, se habría negado a dar explicaciones sobre el caso. Simultáneamente a la publicación de estas informaciones, apareció en el foro de internet del Ballet de Baviera un mensaje con un enlace a la revista "Tanznetz", donde Horst Koegler, el gran "patriarca" de la crítica alemana de danza, recogía la nota de "Bayern Ballett", se preguntaba por la autoría del texto y auguraba a Liska dificultades en el futuro. El mensaje publicado en el foro del Ballet de Baviera (administrado por la dirección de la compañía) desapareció al día siguiente de su inserción.

En relación con la crisis, Wolfgang Oberender, vocero y director adjunto, se disculpó por no disponer de tiempo para explicaciones detalladas y se remitió a un artículo publicado por el diario popular ("Boulevardzeitung") Tageszeitung, en el que se aclararía la situación. Así, el citado diario popular se convertía, de hecho, en vocero oficial de la dirección de la compañía. El artículo acusaba a los bailarines de ir a "quejarse a papá" en el Ministerio de Ciencias y Arte, en vez de hablar "con papá director" en el seno de la compañía, y recogía unas declaraciones de Liska en las que éste afirmaba no necesitar responder a cartas anónimas y quitaba importancia al caso. Según cita la autora del artículo, un vocero ministerial insinuaba una próxima decisión relativa a la sucesión de Liska, cuyo contrato vence en 2006. Asimismo, se hacía referencia a la bailarina María Eichwald (de 28 años), quien habría aducido razones de edad para dejar el Ballet de Baviera.

También el periodista Karl Peter Fürst, muy próximo a la dirección de la compañía, se basaba en estas palabras de Eichwald en un escrito de réplica a Horst Koegler. A las voces en defensa de Liska se sumó la muy acalorada del crítico y docente universitario Peter Boenisch, quien en el foro de "Tanznetz" solicitaba de los lectores informaciones conducentes a identificar a los miembros de "Bayern Ballett" y sostenía que el conflicto era una lucha entre "antiguos y modernos", sin aclarar el sentido de esta expresión. Mientras tanto, "Münchner Merkur" publicaba cartas de lectores que expresaban su solidaridad con los bailarines y solicitaban el regreso de Elena Pankova, la gran estrella despedida por Liska hace tres años.

Un poco de historia

El Ballet del Estado de Baviera, fundado por Konstanze Vernon en 1989, conoció un fulgurante auge en la década de 1990, lo que le permitió incorporar a figuras como Elena Pankova o Evelyn Hart. En 1998 Ivan Liska, ex miembro del Ballet de Hamburgo y hombre de confianza de su director John Neumeier, sucedió a Vernon. La llegada del nuevo director coincidió con la salida de solistas como Tina-Kay Bohnstedt y Kiki Lammersen. Tensiones con Liska provocaron la dimisión de Luca Masala, uno de los bailarines más carismáticos y apreciados del conjunto. Sin embargo, la primera gran crisis llegó con la destitución de Elena Pankova, la figura de mayor relieve con que ha contado el ballet bávaro. La rescisión de su contrato no fue justificada por la dirección con argumentos profesionales, sino aduciendo falta de entendimiento entre la bailarina y el director. El nombramiento en 2002 de Lucía Lacarra, ex estrella del Ballet de San Francisco, debía dotar nuevamente al Ballet de Baviera de una personalidad de talla internacional. Sin embargo, poco después de su llegada a Múnich, Lacarra y su compañero Cyril Pierre anunciaron que abandonaría la compañía este mismo verano. La dirección del Ballet de Baviera explicó esta decisión por las dificultades que habría tenido la bailarina para adaptarse a la disciplina de la compañía.

A mediados de abril, la posición de Ivan Liska parecía irremediablemente debilitada. En una reunión con los bailarines, el controvertido director habría reconocido sus errores, pedido disculpas y conminado a todos a resolver los problemas en el seno de la compañía, sin darlos a conocer a la opinión pública. Tras varios días de silencio "oficial", la dirección del Ballet de Baviera publicó una nota en la que daba por concluido el conflicto.

Sin embargo, los "rebeldes" volvían al ataque y publicaban un segundo comunicado en el que reclamaban un cambio en la dirección, denunciaban un descenso del nivel artístico de la compañía y hacían un llamamiento a bailarines, espectadores y críticos para salvar la situación. Poco después se anunciaba que Lacarra y Pierre habían cambiado nuevamente de opinión y se quedarían en Múnich.

Liska, mientras tanto, asistía en Moscú a la entrega del Premio Benois de la Danza, el muy polémico "Oscar del ballet". Tres integrantes del Ballet de Baviera estaban nominados: Lisa Cullum, Luka Slavicky y Lucía Lacarra, así como el coreógrafo Jacopo Godani, por "After dark", una pieza encargada y estrenada por el Ballet de Baviera. El jurado del Benois, del que Liska era miembro, optó por dos solistas de su propia compañía, Lacarra y Slavicky, para otorgar los premios a la mejor bailarina y mejor bailarín del año.

Las vicisitudes sufridas por el Ballet de Baviera se inscriben en un proceso de renovación en la dirección del Teatro Nacional de Múnich, sede del Ballet y la Ópera del Estado de Baviera. A principios de año se anunció que el intendente de la Ópera, Peter Jonas, y su director musical, Zubin Mehta, declinaban la renovación de sus contratos y que serían sustituidos en 2006 por Christoph Albrecht y Kent Nagano respectivamente. Se da la circunstancia de que Albrecht fue gerente del Ballet de Hamburgo a las órdenes de John Neumeier, de quien Liska fue asiduo colaborador y cuyas coreografías se han convertido últimamente en núcleo del repertorio muniqués.

Frente a esta compleja situación en la que se cruzan y entremezclan factores muy diversos, unos ven en la crisis una conspiración contra Ivan Liska; otros, la reacción de los bailarines y parte del público contra un director incompetente; dos juicios difícilmente "probables" de manera objetiva, pero que no se excluyen el uno al otro.

 
 
Lucia Lacarra y Peter Jolesch en "Onegin", en medio de los conflictos, también surgen los reconocimientos.
Foto: Charles Tandy. Gentileza de Bayerisches Staatsballett München
 
 

Juan-Gastón Messerschmidt

 
   

Nació en Córdoba, Argentina. En 1973 se trasladó con su familia a Barcelona, España. Actualmente reside en Múnich, Alemania. Desde los primeros años de su infancia se familiarizó con el ballet y con la música clásica (estudios de violín y piano en Córdoba y en el Conservatorio Superior de Música de Barcelona). Posteriormente estudió filología y trabajó como organizador de eventos culturales y artísticos. Es periodista especializado en temas culturales y colaborador de diversas revistas musicales alemanas y españolas como "Scherzo", "Klassik Heute", "Das Opernglas", "Por la danza", "Melómano" y "Mundo Clásico" entre otras. En su actividad periodística dedica especial atención al ballet clásico y a todos los temas con él relacionados.

 
 
       
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