| Plasmar un sueño resulta un gran desafío,
y la Casa de la Danza de Susana Reyes y Moti Deren
lo ha hecho realidad. El Primer Festival Nacional
y Encuentro "Mujeres en la Danza" resultó
ser algo inédito en la historia de la danza
latinoamericana. La participación emocionada
de varias generaciones de realizadores probó
el viejo y consabido dicho que afirma que "la
unión hace la fuerza". También
aviva la esperanza por tiempos propicios para la
creación coreográfica con identidad
y universalidad. En este encuentro, las mujeres
de la danza que se congregaron en Quito para celebrar
un rito sagrado retomaron con amor y respeto el
espíritu ancestral de la paz, la identidad
y la unidad. La danza vibró en las plazas
y en los escenarios del Centro Histórico
de Quito, lugar considerado "Patrimonio Cultural
de la Humanidad".
Esos días de intensa actividad sirvieron
para repensar, confrontar y vivir la danza. También
para recuperar, en parte, 50 años de labor
ininterrumpida en el campo de la danza ecuatoriana.
Valioso testimonio constituye la publicación
del catálogo "Mujeres en la Danza",
documento para coleccionar, de impecable diseño
y abundante información. El proceso de
enseñanza-aprendizaje realizado durante
varios años, ha dado sus frutos en Quito
y en Guayaquil, a través del surgimiento
de bailarines, maestros y coreógrafos formados
en instituciones oficiales y particulares. A su
vez, se advierte una gran necesidad de ofrecer
talleres de capacitación en otras ciudades
del país. La producción coreográfica
de compañías y grupos de danza de
reconocida trayectoria que fueron invitados
especiales en este encuentro fue interesante
y prometedora. Desde hace varios años,
las propuestas de las coreógrafas ecuatorianas
en el extranjero están ganando un lugar
de reconocimiento.
Así mismo, afloró la necesidad
de propiciar cada vez más el rigor y el
profesionalismo en quienes se abocan a la práctica
de la danza. Un ejercicio libre y creativo, crítico
y amistoso del ya apasionado gremio. Las coreógrafas
jóvenes, de provincia y de tradición,
clamaron por encontrar espacios para su danza
en los que se pueda completar su preparación
y fomentar su necesidad de crear.
No faltaron las espontáneas interpretaciones
de los niños que se inician placenteramente
en el movimiento y la expresión. Así
como las sentidas vivencias de las mujeres de
luz.
Los críticos nacionales e internacionales
abordaron seriamente diferentes aspectos académicos.
El público acudió, entusiasta, a
compartir funciones, exposiciones y mesas redondas.
Mientras que las autoridades del gobierno, no
sólo asistieron y presenciaron algunos
de los momentos significativos del encuentro sino
que, además, reconocieron la urgencia por
establecer políticas culturales eficaces,
que propicien un mejor presupuesto para desarrollar
la danza en pro de un arte coreográfico
profundo y para todos.
La danza en el Ecuador evidencia un florecimiento
en la creación coreográfica y permite
vislumbrar el momento y el tiempo de comenzar
a intercambiar experiencias dentro y fuera del
territorio ecuatoriano. Susana Reyes y Moti Deren
propiciaron esta evolución a través
de un trabajo constante. A modo de conclusión,
este Primer Festival Nacional y Encuentro "Mujeres
en la Danza" se efectuó a la manera
de los mejores de América latina, los Estados
Unidos o Europa. ¡Viva la Danza!
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