| El vivir por y de la cultura en América
latina se ha convertido en una mezcla de heroísmo
y locura. Son muy pocas las compañías
y grupos artísticos que logran sobrevivir
ante los problemas de una sociedad marcada por el
hambre y la falta de una política cultural.
Los gobiernos, por lo general, están más
ocupados en resolver problemas políticos
y económicos que en la formación intelectual
y el crecimiento cultural de sus habitantes.
Perú, azotado durante largo tiempo por
el terrorismo, es uno de esos países. Por
ello, cuando una compañía de Ballet
clásico (cuyo presupuesto para la realización
de sus temporadas proviene de donaciones de empresas
privadas) cumple 20 años de trabajo ininterrumpido
es un logro que merece ser celebrado. El Ballet
del Teatro Municipal de Lima (BTML) se creó
un 29 de marzo de 1983 con la aprobación
de la Municipalidad de Lima Metropolitana, gracias
a un proyecto presentado por Lucy Telge de Linder
y Abelardo Castillo Yui. Desde sus comienzos,
su misión fue revivir los espectáculos
de ballet clásico, así como descubrir
y desarrollar vocaciones y aptitudes potenciales
para lograr nuevos valores en este campo del arte.
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El primer
elenco del Ballet del Teatro Municipal de
Lima , luego de su creación en 1983.
Foto gentileza del BTML. |
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"El Lago de los Cisnes" fue la primera
gran producción que montó el BTML
como compañía profesional en el
año 1986, a sólo 3 años de
su creación. Y desde entonces, innumerables
éxitos y grandes elogios tanto de los críticos
como del público. Este ballet se presentó
en su versión completa de cuatro actos
y se ofrecieron doce funciones a teatro lleno.
Como recuerda su directora Lucy Telge: "En
aquella época hubo tal éxito que
se tuvieron que colocar sillas en el teatro, además
de las butacas existentes para que el público
no se quedara sin ver el espectáculo luego
de las largas colas que había realizado
para comprar su entrada".
Es gracias a las numerosas solicitudes que se
recibieron a través de las encuestas realizadas
durante las últimas temporadas, que el
BTML decidió celebrar sus 20 años
con "El Lago de los Cisnes". El Primer
Bailarín del Ballet Stanislavsky, el Stanislav
Boukharaev, compartirá el rol del Príncipe
Siegfried con Maykel Solas, Ricardo Falcón
y Antonino Risica, primeros bailarines del BTML.
En el doble papel de Odette-Odile actuarán
las bailarinas Patricia Cano, Vania Masías,
Natalie Meier y Diana Silva. En esta oportunidad,
el cuerpo de baile estará compuesto por
un elenco de cerca de 80 bailarines que interpretarán
los diferentes roles que demanda esta obra.
Durante todos estos años, el escenario
del BTML se llenó con la magia de las versiones
completas de los grandes clásicos del ballet
mundial: "El Lago de los Cisnes", "Giselle",
"Don Quijote", "Coppelia",
y otras, también memorables como "La
Bella Durmiente", "Cascanueces",
"La Fille Mal Gardeé", "El
Corsario" y "La Bayadera". Obras
clásicas del repertorio histórico
del país, como "La Perricholi"
y un gran número de piezas de corte neoclásico,
permitieron al público tomar contacto con
la danza. En forma paralela, el BTML inició
un programa de divulgación del ballet por
medio de funciones didácticas para escolares.
En la plataforma de un camión, la compañía
salió a recorrer los barrios marginales
de la capital limeña en otro de los grandes
hallazgos, la Temporada "Caravana Cultural".
En sus inicios contó con sólo diez
bailarines que pertenecían a la Asociación
Choreartium, escuela de ballet de Lucy Telge.
Hoy, la troupe limeña suma más de
cincuenta bailarines estables que participan en
las cinco temporadas anuales en las que se realizan
los ballets clásicos completos. Para los
pioneros fue una gran cruzada por la esperanza,
para los que llegaron luego, tal como ocurrió
con la primera bailarina, Patricia Cano y el bailarín
solista Claudio Valdivia, entrar a la compañía
era uno de los premios más importantes
de su vida. Para ellos, era asumir el reto de
convertirse en parte del principal ensamble de
ballet clásico que representaría
a la ciudad de Lima y a su teatro más querido.
Sin embargo, las esperanzas se cayeron un día
de agosto de 1998, cuando un incendio consumió
en llamas ese bello teatro construido en 1920.
Ya nada fue igual. La compañía,
sin casa propia, continúa hoy itinerante
por los diferentes teatros de la capital limeña.
Con el apoyo de la Municipalidad de Lima Metropolitana,
el Patronato Amigos del Ballet, diversas instituciones
y empresas privadas, las nuevas producciones suben
a escena todos los años.
En marzo de 2000, el Ballet del Teatro Municipal
firmó un convenio con la Universidad San
Martín de Porres para la coproducción
de los espectáculos de ballet que la compañía
realiza.
Distinguidos maestros y coreógrafos, como
Mario Galizzi (Argentina), Paul Abrahamson (USA),
Jimmy Gamonet (Perú-USA), Miguel Gómez
y Gloria Marín (Cuba), y desde 1992, el
Maestro Mikhail Koukharev del Teatro Bolshoi de
Moscú, llegaron a este teatro para trabajar
con la compañía. Bailarines de renombre
internacional como Jorge Esquivel y Fernando Bujones
también llegaron hasta Lima para sumarse
a este carro de ilusiones y proyectos. En estos
20 años, el BTML también tuvo la
tarea y el compromiso de formar a los bailarines
peruanos. Muchos de ellos triunfaron en el exterior.
Giselle Menacho (Orlando Ballet), Arturo Vela
(Ballet Contemporáneo de Caracas), Carlos
Venturo (Oakland Ballet), Oliver Arana (Cincinatti
Ballet), Jimmy Gamonet (ex coreógrafo del
Miami City Ballet), Rosa Barúa (ex integrante
del Washington Ballet) son algunos de los que
encontraron nuevos horizontes. En el balance,
y más allá de las circunstancias
que siempre son adversas para los latinoamericanos,
el espíritu de la danza logra vencer los
obstáculos y continúa en su búsqueda
por la excelencia.
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