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SCAPINO BALLET ROTTERDAM
El puntero holandés
Por Rosa
Corral (Holanda)
Es una de las compañías más
vanguardistas de la escena holandesa. Su director,
Ed Wubbe, empezó a bailar en la compañía
joven del Nederlands Dans Theatre (NDT), pero
cuando Jiri Kylian le comunicó que no pasaría
al grupo grande (el NDT 1), se le cayó
el cielo encima. Pronto descubrió que su
punto fuerte no era bailar sino crear. Desde 1992
dirige la compañía con más
historia de Holanda. El Scapino Ballet se fundó
en Amsterdam en 1945. La guerra acababa de terminar,
el país era pobre. Las circunstancias eran
totalmente diferentes a las de hoy.
En 1995, con motivo de la celebración
del medio siglo de su existencia Wubbe declaró:
«A lo largo de los cincuenta años
de su existencia, el Scapino siguió una
evolución dentro de la cual se experimentaron
varios cambios. Cada uno de ellos permitió
que la compañía apareciera ante
el público con distintas semblanzas, pero
sin dejar de ser la misma compañía.
Por otra parte, el nombre Scapino Ballet es todo
un símbolo. Muchos holandeses han crecido
con el Scapino. Muchos vienen a las funciones
por el nombre tan cercano y familiar para ellos
y siguen creciendo con nosotros en cuanto a apreciaciones
y conceptos artísticos».
Había concluido la Segunda Guerra Mundial
cuando la bailarina Hans Snoek y el bailarín
Aart Verstegen reunieron a un grupo de artistas
con la intención de formar una compañía
de ballet en la que, al igual que los Ballets
Rusos de Diaghilev, artistas de diversas disciplinas:
coreógrafos, bailarines, compositores,
pintores, trabajaran juntos en la creación
de sus obras. Hans Snoek, que la llamada "Pequeña
Diaghilev", fundó en 1945 la primera
compañía de ballet del mundo que
interpretaba un repertorio para el público
infantil: el Scapino Ballet. Su objetivo era familiarizar
a los niños con el arte de la danza. La
compañía actuaba no solamente en
teatros grandes y pequeños sino también
en escuelas, centros culturales, fábricas,
y también al aire libre.
El "Scapino", la figura de la comedia
del arte a la que la compañía debe
el nombre, era el amigo de los niños. El
"Scapino" de este siglo, iba a las escuelas
y explicaba a los pequeños espectadores
los secretos del arte de la danza, los hacía
partícipes de ella por medio de actividades
que tenían como punto culminante el asistir
a un espectáculo del Scapino Ballet.
En 1970, cuando Hans Snoek decidió retirarse,
le suceden en la dirección artística
el argentino Armando Navarro y el holandés
Aart Verstegen. Ellos son los encargados de realizar
el primer cambio de imagen de la compañía.
Verstegen lo formula de esta forma: "Para
Hans Snoek el objetivo eran los niños y
el medio, la danza. Para nosotros es al revés."
El repertorio tenía que contener no solamente
cuentos sino también obras que igualmente
fueran atractivas para jóvenes y adultos.
Algunos los criticaban y los acusaban de querer
formar un segundo Nederlands Dans Theater, pero
ellos aseguraban que los niños seguían
como punto central en su obra.
La figura de Scapino desapareció. Los
dos directores creían que la danza tenía
que hablar por sí misma. No obstante, la
sección educativa del ballet siguió
existiendo hasta 1991, año en que se retiró
Armando Navarro. En aquella ocasión el
maestro argentino declaró: "Después
de haber trabajado en la compañía
de ballet más antigua de Holanda durante
30 años, 21 de ellos como director artístico,
al Scapino le ha llegado el momento de nuevos
impulsos artísticos. En mayo, Nils Christe
tomará el timón de mis manos. Veo
el futuro de una nueva compañía,
bajo su dirección, con esperanza y confianza.
Sin embargo me preocupa que la misión del
viejo Scapino: el hacer llegar la danza al público
infantil, no va a tener continuidad. Cientos de
miles de niños han conocido el teatro y
el ballet por medio del Scapino, lo que ha contribuido
a crear, durante varias generaciones, un público
amante de la danza y el ballet. Temo que la desaparición
de este objetivo va a tener consecuencias negativas
para el ballet en Holanda."
Armando Navarro había creado para el Scapino
versiones propias de los ballets clásicos
"Coppélia", "La Cenicienta"
y "El Cascanueces" amén de obras
contemporáneas. Desde 1973 hasta 1986 él
solo llevó la batuta del elenco scapiniano,
pero en ese año se sumó a la dirección
artística Nils Christe y en septiembre
de 1988 entró Ed Wubbe a ocupar el cargo
de coreógrafo estable. Christe y Wubbe
se impusieron la tarea de ir a la búsqueda
de una identidad propia, para lo cual intentan
distanciarse del Het Nationale Ballet y del Nederlands
Dans Theater, las otras dos grandes compañías
holandesas. Pero es bajo Ed Wubbe cuando se produce
el cambio de curso radical.
En 1994 la compañía se traslada
de Amsterdam a Rotterdam y cambia su nombre por
el de "Scapino Ballet Rotterdam". Así
se instala en el centro de esta ciudad un buen
edificio con espléndidos estudios, sastrería,
oficinas y todo lo que una compañía
de danza necesita.
En la actualidad el Scapino consta de un elenco
de veintinueve bailarines -sin rangos- de diversas
nacionalidades. La misión educativa de
antaño ha pasado con éxito a otras
compañías. El repertorio consta
de obras de Ed Wubbe así como de otros
coreógrafos como Itzik Galili, Toni Rizzi,
Kristina de Châtel, Inma Rubio Tomás,
Voortman-De Jonge, Ederson R. Xavier y Georg Reischl.
Sus obras se caracterizan por lo innovador del
vocabulario coreográfico, a menudo creadas
conjuntamente con el compositor e interpretadas
con música en vivo.
Ed Wubbe fue premiado por su trabajo en 1986
con el "Wim Bary Perspektief-prijs"
y en 1989, con el "Premio de Coreografía
de la VSCD" (Asociación Holandesa
de Teatros y Salas de Conciertos), y en otras
ocasiones, nominado para éste u otros premios
como el "International Emmy Award" en
Nueva York por su cortometraje "Lost"
rodada con sus bailarines en Rotterdam.
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