| Fabienne
Lacheré nació en Francia, pero México
se convirtió en su patria de adopción, como
es la de otros muchos extranjeros que quedaron amarrados
a su tierra, a su gente y a su cultura. Ella cursó
sus estudios de danza en la "Académie Internationale
de Danse de París", y en su formación
como ejecutante conoció la "barre à
terre" o barra al piso.
¿Es
la barra al piso una técnica? No, no lo es. Es
un acondicionamiento muscular, y mental, enfocado a
las necesidades de la danza: estabilidad de la pelvis
(la que soporta el centro de gravedad), manejo del "en-dehors"
(rotación externa del muslo sobre la cadera),
aislamiento y fortalecimiento de la pierna de apoyo,
mayores estiramientos. Es un método organizado
a partir de un estricto análisis de la mecánica
del movimiento.
Lacheré
explica que la barra al piso tiene muchas ventajas,
la primera es que disminuye el riesgo de contraer lesiones,
porque al desarrollarse en posición acostada
o sentada en el piso, elimina las exigencias mecánicas
y físicas de la fuerza de gravedad. La segunda,
es que no obliga a enfrentarse al espejo, elemento donde
se reflejan las limitaciones y aparecen modelos inalcanzables.
La falta del espejo, evita la posibilidad de mirarse
constantemente durante el trabajo, lo cual ayuda a lograr
desbloqueos emocionales y a encontrar los propios límites
máximos. La "barre à terre"
puede implementarse en aquellos que quieran conocer
mejor su cuerpo, aprender a moverlo y también,
aprender a bailar. Bailarines profesionales y estudiantes
de todas las danzas: clásico, contemporáneo,
jazz, odissi, española, indonesia y otras, encuentran
en este método una forma de enriquecer las posibilidades
de sus cuerpos.
El
creador, el maestro ruso Boris Kniaseff, en los años
50 elaboró una serie de ejercicios que
seguían la secuencia de una barra clásica
pero realizados en el piso, en posición sentada,
o acostada boca arriba y boca abajo. Desde los años
70, su alumna, la maestra Jacqueline Fynnaert,
enseña "barre à terre" en Francia.
Fabienne Lacheré, en México, sigue los
pasos de estos talentosos maestros. Si bien aclara que
no le parece adecuado el uso de la palabra barra, ya
que no se manejan los mismos ejercicios en el piso que
en la barra.
Después
de 20 años de dar clases de "barra al piso",
Lacheré ha sistematizado un conjunto de cuatro
ejercicios básicos: adagio, rond de jambe, grands
battements, y una metodología para su progresión.
Esta progresión no es la que aprendió,
es producto de su propia búsqueda y análisis
de otros métodos que la ayudaron a enriquecer
el sistema inicial. Además de sus cursos para
estudiantes y para maestros, Lecheré publicó
el "Manual Básico de Barra al Piso",
una herramienta imprescindible para los que quieran
adentrarse en el método. No obstante, este manual
no sustituye a la práctica bajo la supervisión
de un maestro que vigile rigurosamente el trabajo que
se realiza.
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