Talento con cuatro temperamentos
(Parte II)
Por Natalia Sokovikova (Rusia)

na vez determinado el tipo de temperamento del bailarín, se puede designar el rol. De esta forma, es al profesor a quien se le asigna la tarea de definir qué género de danza le asignará a cada alumno. No obstante, para que el actor pueda sostener determinado género, también depende del carácter y de la fuerza de voluntad. Considerar el temperamento como algo separado del carácter, es decir, como único componente, es prácticamente imposible. El carácter y el temperamento son causa el uno del otro. El temperamento es una característica inherente y constante; el carácter, en cambio, es adquirido y variable.

Los que asumen el papel del héroe, del amigo del héroe y del simplón, tienen una mentalidad más estable, mucho más que la de quienes interpretan roles grotescos. Sin embargo, las características intelectuales del grotesco, son más similares a las del héroe y se diferencian de las del amigo del héroe o del simplón. Las distinciones en el temperamento no consisten en un nivel de oportunidades mentales, y en la originalidad para mostrar la mentalidad inherente.

El carácter puede promover el desarrollo personal del papel bajo la influencia de la inteligencia, la voluntad, la regularidad o el desequilibrio de la mentalidad y las emociones. Todos estos elementos se desarrollan de manera diferente en los distintos ambientes, condiciones de vida y de salud.

La interacción entre el temperamento y el carácter puede afectar el talento o prevenir su realización a través de acciones y actos impulsivos. La imaginación y las reacciones espontáneas en los niños durante la primera o la tercera clase, dominan sobre lo analítico y lo lógico. Estos son puntos importantes que el profesor deberá tener en cuenta cuando se trate de un niño que recién comienza, especialmente para no pisotear su espontaneidad. Sin embargo, las cualidades lógicas son de gran valor cuando se trata de interpretar un rol.

Escribe a T. Blazis en el libro "La teoría de la danza teatral": "Si se establece el hábito de improvisar sobre motivos musicales familiares, el niño desarrolla en sí mismo la capacidad de componer pasos y de medir cual es la mayor velocidad con la que realiza una sucesión de pasos al ritmo de la música". La experiencia social adquirida en la escuela entre los 7 y los 14 años, fuerza, de alguna manera al niño, a ocultar su aspiración individual. En este período, un maestro inexperto puede malinterpretar cierta falta de educación familiar -que provoca actitudes histéricas- con un temperamento colérico. Por el contrario, también se puede confundir a un niño silencioso con un temperamento flemático.

Las características mentales del niño en esta edad hacen que las emociones dominen sobre la inteligencia y las habilidades físicas. En este período también es necesario desarrollar la actuación y la facilidad para mostrarse ante el público a través de movimientos técnicos difíciles de la danza clásica.

¿Cómo definir los datos mentales en el niño, cuando la mentalidad aún no está balanceada y está aún en proceso de educación? Frente a esto, es necesario construir ejercicios basados en la semejanza de los temperamentos, la semejanza muscular y otras características similares. En la primera clase el profesor debe estudiar a conciencia los datos de todos los colegiales y utilizar hábilmente la supervisión para progresar con eficacia.

La tarea del profesor consiste en despertar en el niño la inteligencia y la educación de la voluntad, así como otros rasgos del carácter que permiten movilizar el talento en un rol determinado. Las características intelectuales, tan necesarias para el bailarín clásico, consisten en la memoria, el pensamiento operativo y la capacidad de trabajo. El trabajo pedagógico constante en estas direcciones también crea las condiciones previas básicas para la visualización del papel y el talento inherente del alumno.

¿Cómo y por qué es necesario desarrollar la inteligencia en el bailarín, si los datos físicos del niño permiten que sea profesionalmente conveniente para entrenar en una especialidad del ballet clásico? ¿En qué grado, las capacidades intelectuales ayudarán al niño, si los datos físicos no son tan brillantes? La inteligencia es necesaria para su desarrollo profesional, para la ejecución de las danzas, para su participación en el ballet clásico y para su participación en el acto creativo colectivo.

Continúa en el próximo número de DANZA

Ver Parte I
(DANZA Número 3)

Ver Parte III
(DANZA Número 5)

 
La tarea del profesor consiste en despertar la inteligencia, la educación de la voluntad y otros rasgos del carácter que permiten movilizar el talento en el niño.
 
     
 
   
* Natalia V. Sokovikova es coreógrafa, bailarina y catedrática. Se graduó como directora de ballet en el Colegio Coreográfico de Novosivirsk (Rusia). Actualmente es maestra de ballet y dicta la cátedra de psicología en la universidad de esa ciudad. Durante 25 años de actividad profesional realizó más de 150 producciones escénicas y 25 puestas de ballet clásico para diversos teatros y escuelas especializadas de Rusia, Ucrania y Jakutija. Realizó la coreografía de tres películas de ballet que fueron nominadas para el Festival Internacional de Video-Danse de Francia. Conduce la actividad científica basada en innovaciones psicológicas en la pedagogía del ballet clásico.
   
     
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