Miguel Angel Zotto y Erica Boaglio, con los trajes que caracterizaron al tango y a su representantes de la década del '20.
Gentileza: Colombo-Pashkus Asoc.
 
   

Tango-pasión
Por Maritza Gueler (USA)

El "furor del tango", llegó por primera vez a Nueva York -vía París- y triunfó en Broadway en 1913. Después, Carlos Gardel conquistó el mercado cinematográfico.
El tango tuvo su momento de expansión mundial en la década del '20, época en la que se registra su aparición, también en Tailandia. Cuenta la leyenda que llegó primero a Japón de la mano de un barón nipón quien, luego de vivir en Francia, regresó convertido en un milonguero experto.
Defenestrado y endiosado, el tango tuvo sus vaivenes a través del tiempo. En los últimos veinte años del siglo XX resurgió en París durante el Festival de Otoño (1981), cuando Néstor Orezzoli y Claudio Segovia presentaron "Tango argentino". Un suceso que sacó al tango de un pseudo ostracismo.

Desde entonces, comenzaron a aparecer escuelas de tango en diferentes países, en un promedio de veinticinco por año. En internet, existen más de 28.000 páginas de tango que pertenecen a escuelas, revistas y otras intituciones tangueras del mundo. Sólo en los Estados Unidos hay 15.000 escuelas de tango.

"Club de Tango", regenteado por Oscar Himschoot es uno de esos rincones donde "expertos", buscan los incunables. Con un mailing de más de 5000 clientes y alrededor de 2.700 consultas por Internet, este es uno de los sitio más especializados de Buenos Aires.
"Lo que más llevan los extranjeros -asegura Himschoot- es tango instrumental. En cambio, a los latinoamericanos les gusta más la canción. Creo que el gran éxito del tango en este momento se debe a que se volvió a valorizar el encuentro de la pareja en el baile".

Pampa Cortés, uno de los primeros bailarines que llegó a los Estados Unidos, asegura que la evolución del tango se ha dado principalmente en la danza. Recién llegados de una gira por el exterior, Pampa y Valeria, confirman que el tango ha entrado en Italia a través de los niños (de 9 a 13 años) quienes ya comienzan a bailar con la intención de forjarse una profesión como bailarines.
Valeria, una francesita que llegó a los Estados Unidos, y allí, un argentino (Pampa Cortés) la hizo suspirar, igual que en una famosa letra de tango, confiesa: "Cuando uno ve bailar el tango por primera vez, se va soñando. El tango se baila por la pasión, por la posibilidad de crear y de dejar a flor de piel la personalidad de cada uno".

Bandoneón y danza

Cuando en 1984, la coreógrafa alemana Pina Bausch visitó Buenos Aires se llevó en sus maletas música de tango registrada en discos de pasta. Diez años después, regresó con "Bandoneón", una obra basada en aquellos registros discográficos. "Fue tal el grado de emotividad que me transmitía la música -admitió Bausch- , que sentí una necesidad interna muy profunda de abocarme al tango. Sin embargo, es tan grande el respeto que siento, que jamás me atreví, ni me atrevería, a bailar un pasito. ¿Es una especie de destino el tango?, creo que las palabras son demasiado pequeñas para definirlo. Deberíamos ser poetas para poder contar lo que nos pasó durante este trabajo".

Con el estreno de "Tango", el director español Carlos Saura cerró una trilogía que comenzó con "Sevillanas". En ese film se reunieron Julio Bocca (de formación clásica), Juan Carlos Copes (coreógrafo, bailaríny uno de los grandes maestros de tango), y la coreógrafa Ana María Stekelman, quien desde hace más de una década utiliza el lenguaje tanguero para sus creaciones de danza contemporánea.

Mientras Maximiliano Guerra bailó "Astor", un homenaje a Astor Piazzolla con coreografía de Oscar Araiz y Stekelman en la Opera de Roma (1997), Julio Bocca introdujo "Tangos y milongas" (coreografía de Copes y Gustavo Mollajoli) y "Tangos", de Araiz para sus giras por el exterior.

Detrás de una historia de amor como pocas, Nicole (alemana) y Ricardo (holandés) se encontraron casualmente en Buenos Aires, en el mismo hotel. Ambos llegaron a tomar clases con Antonio Todaro, un milonguero de ley. Hoy, tienen escuelas de tango en Holanda y Alemania, y confeccionaron una minuciosa guía de los lugares donde aprender tango en la Argentina y en el mundo. Juan Carlos Zotto, recién llegado de una gira por Europa con su espectáculo "Tango x 2", forma parte de esa generación intermedia de bailarines argentinos que, detrás de Copes y "Virulazo", entre otros, se lanzaron a difundir el tango por el mundo.

Tal como lo definió Isadora Duncan, "el tango es una danza voluptuosa, suave, como una larga caricia embriagadora, como el amor bajo el sol del mediodía; cruel y peligrosa como la seducción de un bosque tropical".

 

Por Internet

www.sin.net/
dtango77Tango_AVocab
www.tango.montreal.qc.ca/
artie.shtml

www.clubdetango.com.ar
www.gweb.com.ar/parakultural www.batango.com www.sabordetango.com www.dndance.com www.bestofdance.com www.tangoweek.com www.broadwaystudios.com www.tangoamedialuz.com

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Jorge Esquivel. Clases de pas de deux en la escuela de Ballet de San Francisco.
Gentileza del San Francisco Ballet.
 

El señor profesor
Por
Maritza Gueler (USA)

"Prefiero que seas cualquier cosa, pero no me pidas estudiar ballet", le decía su padre. Apasionado, enérgico, desbordante, por momentos, nostálgico, Jorge Esquivel, que por entonces estaba en una casa de beneficencia de La Habana hizo poco caso a las opiniones de su padre.
A los once años fue seleccionado para ingresar en la escuela de ballet de La Habana y formó parte del primer grupo de graduados (1968). Inmediatamente integró el Ballet Nacional de Cuba (BNC), fue partenaire de Alicia Alonso y uno de los bailarines más respetados dentro de su país y en el exterior. Desde hace más de ocho años es maestro de pas de deux en el San Francisco Ballet.

Cuando decidió desvincularse del BNC, después de 18 años de trabajar con la compañía, bailó en el Ballet de Camaguey, dirigido en aquel momento por Fernado Alonso. En 1992, se exilió en Italia. Trabajó durante un par de años en la Arena de Verona como bailarín y como profesor, y luego se embarcó rumbo a los Estados Unidos.

DANZA: ¿Por qué dejaste el BNC?
Jorge Esquivel: Quería tener mi libertad y realizarme en forma independiente. Todo artista necesita explorar otros caminos. Y si bien es cierto que con el BNC viajé mucho, cuando quise moverme de manera independiente ya se complicaron las cosas. Cuba se ha abierto bastante, pero no lo suficiente. Un artista necesita libertad de expresión y debe tener la posibilidad de viajar y de conocer otras cosas. Se vive una sola vez en la vida y cada día que pasa es un día que uno muere y hay que estar de acuerdo con la realidad.

D: ¿De qué manera influyó en ti la experiencia de haber entrado al ballet cuando eras un niño?
JE: Tuve la facilidad de poder entrar en el ballet como la tuvieron muchos muchachos que estaban en esas casas de beneficencia que eran algo parecido a un orfelinato. Si bien yo tuve la suerte de tener a mis padres vivos en aquel momento. Me escogieron cuando estaba por cumplir once años, y nuestra educación nos la pagó el gobierno. Después, cuando nos graduamos en la escuela de ballet, empezamos a recibir un salario mínimo y cada vez que salíamos, teníamos que aportar dinero para el gobierno. De todas maneras, también es cierto que el gobierno cubano le dió todo el apoyo a la cultura.

D: ¿Recurrir a las casas de beneficencia fue la manera de reclutar bailarines?
JE: Inicialmente, cuando se hacían las convoctorias, ningún muchacho quería estudiar ballet. Para conocer el ballet había que pertenecer a una familia pudiente porque de lo contrario era imposible pagar una entrada de teatro. Por otra parte, en Cuba también existía cierto machismo y se pensaba que si eras bailarín eras un amanerado. Después, cuando vino la revolución, las cosas cambiaron. Fueron a las casas de beneficencia y escogieron muchos muchachos que no tenía ni padre ni madre y nadie podia responder por ellos. Y como hacían falta muchachos, todos pasaban un examen no muy estricto. Algunos, hasta entraron con pie plano, que es uno de los requisitos por los cuales no puedes hacer ballet. En esos momentos no se podía mirar demasiado.

D: ¿Qué es lo que más recuerdas de Fernando Alonso?
Jorge Esquivel cambia la mirada, su cara se transforma y se llena de una profunda nostalgia y emoción. Espera unos minutos y retoma el diálogo. Conmovido.
JE: De Fernando siempre recuerdo cosas bonitas. Fue mi maestro, en el sentido de que no sólo es maestro el que enseña a bailar. Fernando es un hombre de mucho conocimiento en la danza, que se ha entregado a la enseñanza de la misma manera que Alicia (Alonso) se ha entregado al baile. Fernando, más allá de ser un gran amigo, es una persona formidable. Lo admiro como persona, por su sacrificio y por su sabiduría. Y el Ballet Nacional de Cuba existe gracias a él y también gracias a Alicia porque los dos fundaron la compañía.

D: ¿Notas diferencia entre los bailarines latinos y el resto?
JE: La diferencia radica, especialmente, en el temparamento. El latino es más fuego, tiene más pasión, se comunica más. Esto influye en las artes y en la expresión personal. Aquí, en cambio, como lo tienen todo al alcance de la mano, no toman la responsabilidad de la elección que realizaron. Ellos son como una esponja, responden inmediatamente a cualquier propuesta o estímulo. En este aspecto, los latinos contagian a los americanos y se crea una atmósfera positiva para tratar de hacer las cosas mejor. Además, son más expresivos.
Jorge Esquivel se levanta, comienza a gesticular e intenta demostrar la diferencia entre la pasión y el desgano. Se agita y se apasiona una vez más, cuando habla de sus alumnos. Y dice: "Lo más importante que debe tener un bailarín es la sensibilidad y la calidad humana".

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El regreso de Carmen
Informe: Adrián Ceretti (España)

"Carmen", de Georges Bizet, se presentó por primera vez en los escenarios de la Opera Comique en 1875 con un gran escándalo por parte de la crítica ya que la acusaron de "pornográfica". No obstante, en la actualidad es una de las obras más representadas en el mundo. Carlos Saura, retomó este drama pasional a través de la versión del bailarín y coreógrafo Antonio Gades, en una película que permitió la difusión del flamenco a nivel internacional, como también, puso sobre el tapete a una de las grandes bailaoras de flamenco del siglo XX, Critina Hoyos.


En la década del í80, Gades filmó con dirección de Saura,el ballet "Bodas de sangre" y el éxito de esa realización los indujo a hacer una segunda, "Carmen", y luego "Amor Brujo". Por entonces, Critina Hoyos era pareja de Gades en el ballet e interpretaba el papel principal en el teatro. Esta "Carmen" conserva hoy un verdadero valor testimonial, y Hoyos ha quedado definitivamente asociada al papel, como lo están Maia Plisetskaya a la versión de Alberto Alonso, Ana Laguna a la de Mats Ek, o Zizi Jeanmaire a la de Roland Pétit.

El director de la Opera Comique, de Torino, Italia, decidió resuscitar a esta célebre gitana. Jerome Savary escribió una ópera cómica, con aires surrealistas, en la que muestra a una Carmen vieja como narradora de la historia. El proyecto, que lleva el título "Carmen 2, le retour" se gestó durante los últimos dos años, y se estrenó en el treatro Regio de Torino en noviembre. Critina Hoyos, cubrió el rol de la anciana Carmen con gran éxito y excelentes críticas.

Cristina Hoyos, quien empezó a bailar desde muy pequeña, cuenta que cuando llegaba del colegio, encendía la radio y se ponía a bailar a escondidas de todos. Su destino cambió cuando un día, Antonio Gades la vió bailar en un tablao. "Mira, yo, te he visto bailar y tu tienes algo especial -le dijo-, pero técnicamente veo que te tienes que prepararte mucho más. En el año 1968 la llamó para que formara parte de su compañía. "Entré íntegramente para ser la pareja –afirma Hoyos- y con esto quiero decir, ser la pareja del mejor. Del mejor que había y del mejor, creo, que ha existido. Y bueno, he estado casi 20 años con Antonio Gades". Luego, formó su propia compañía, el Ballet de Cristina Hoyos, compañía, que ha alcanzado fama mundial.

El poeta español y flamencólogo, José Manuel Caballero Bonald, observó que el baile de Hoyos tiene algo de puente entre el flamenco de la época dorada de los cafés cantantes y el que se está produciendo en la actualidad. "Los brazos de Cristina -afirma-, su impecable compás, la armonía de sus contoneos y desplantes, recuerdan de hecho a algunas viejas bailaoras andaluzas. Pero también hay algo en sus actitudes interpretativas, en sus variaciones estilísticas, donde apunta un cierto componente de modernidad. No es que la bailaora haya incorporado a su arte lo más postizo de esa modernidad, sino que lo ha enriquecido con algunas legítimas aportaciones de la actual evolución del flamenco".

Esta nueva Carmen que encarna Hoyos, recupera la historia y se actualiza a través de una ópera en la que se mezclan elementos del guión original, baile flamenco, canto lírico y ciertos elementos argumentales que parecen de ciencia ficción.

 
Cristina Hoyos se reencuentra, en una ópera satírica, con la vida de aquella Carmen que interpretó junto a Gades en 1983.
Gentileza: Ballet de Cristina Hoyos.
 
 
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--Novedades
 
Tecnología, danza e imágenes abstractas integran el nuevo espectáculo de Miguel Robles.
 
Geishas en Buenos Aires
Con una marcada impronta oriental, se estrenó en Buenos Aires (Argentina) el nuevo espectáculo del coreógrafo Miguel Robles "kyu pink show". Danza, proyección de imágenes y plástica son los elementos que caracterizan esta obra.
Geishas cibernéticas que parecen habitar un cabaret posmoderno, samurais japoneses que guerrean seductoramente y mujeres con reminiscencias javanesas, construyen un muestrario de personajes en una particular mixtura entre la cultura oriental y la vanguardia tecnológica representada con elementos de la robótica y la electrónica. La idea, coreografía y la dirección general es de Miguel Robles, los intérpretes, Laura Vera, Daniel Vulliez, David Señoran, Victoria Viberti y Miguel Robles.y el diseño de vestuario de Carolina Antoniadis.
 
 
Un tranvía llamado deseo
Una de las piezas cumbres del teatro americano, llevada al cine por Elia Kazan,y a la lírica, por Georges Vadim se estrenó en la versión coreográfica de Mauricio Wainrot en el San Carlo Opera de Nápoles. El drama de Tennessee Williams fue protagonizado por Maximiliano Guerra en el rol de Stanley Kowalski, quien reapareció en el teatro San Carlos luego de cinco años de ausencia
Wainrot creó esta pieza para el Ballet de Santiago de Chile en 1998 y basó su coreografía en la música de Bella Bartok. Un año después se estrenó con la compañía del Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín en Buenos Aires, grupo que Wainrot dirige desde hace más de cuatro años.
"Un tranvía llamado deseo", de Wainrot, recibió el premio de la Asociación de Críticos del Espectáculo de Buenos Aires como la mejor obra coreográfica y la mejor producción en el 2000. En ese mismo año, el gobierno de la ciudad de Buenos Aires le otorgó el premio Trinidad Guevara como la mejor producción de danza del año.
Mauricio Wainrot es, también, coreógrafo residente del Royal
Ballet de Flanders en Bélgica. M.G.
 
 
Sucedió en Oklahoma
John Bedford, decano de la Oklahoma City University's School of American Dance and Arts Management, y Jo Rowan, director del departamento de danza de esa universidad, anunciaron recientemente quela universidad acaba de otorgar el grado de Doctor honorario de artes y espectáculos en danzas americanas (Honorary Doctor of Performing Arts in American Dance degrees) a Leonard Reed, Fayard Nicholas, Henry Le Tang, Cholly Atkins, Jeni LeGon, Prince Spencer, Bunny Briggs, Buster Brown y Jimmy Slyde. Esta distinción está basada en el aporte que cada uno de ellos ha realizado en el desarrollo, la preservación y la promoción del Tap en los Estados Unidos. La presentación se realizará en el campus de la Oklahoma City University el 23 de febrero del 2002 en un banquete especial seguido de una sesión de tap. Informes (para los ineresados en asistir a la cermonia y al banquete): 405-521-5322 o por e-mail a: ado@okcu.edu. M.G.
 
 
Libros: "La danza en el Uruguay"
El Consejo Uruguayo de la Danza (C.U.D.), acaba de editar el libro "La Danza en Uruguay". Presidido por el bailarín, maestro, y coreógrafo Tito Barbón, el CUD publicar este libro, en cooperación con la U.N.E.S.C.O. "Visitantes extranjeros", es uno de los seis capítulos de esta publicación y está escrito por Miguel Garibaldi. "El Candombe", por Carlos Páez Vilaró, "Bailes Tradicionales", por Fernando Assunçao, "El Tango", por Boris Puga, "El Ballet", último trabajo de Washington Roldán, quien murió en febrero de 2001, y "Danza Contemporánea", por Egon Friedler forman parte de "La danza en el Uruguay". El prólogo está a cargo de Ramón Mérica.
Se trata de una obra de difusión, de consulta obligatoria, en la que varias fotos dinamizan e ilustran el texto. Sobresale netamente el capítulo escrito por Fernando Assunçao, en virtud de su erudición y fundamentos expuestos a lo largo de numerosas páginas. Este nuevo libro uruguayo es una notable muestra de que aún hay gente en el ballet y la danza que se propone escribir y prodigar las enseñanzas necesarias que no siempre se encuentran al alcance de la mano. E.H.D.
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--Programa solidario de Capezio

Capezio Ballet Makers, una de las compañías más antiguas en indumentaria para danza, ha lanzado un plan de ayuda para los niños huérfanos por la tragedia del 11 de septiembre, llamado "Healing with Dance Program" (Programa de curación con la danza).
Capezio, cubrirá el costo de las clases de danza para los hijos de las víctimas del 11 de septiembre en el estudio que ellos elijan y se hará cargo de la ropa y las zapatillas de danza, cualquiera sea la disciplina elegida por los niños: ballet, jazz, tap, modern, ballroom, o gimnasia.

  • Los aspirantes necesitan presentar el certificado de defunción de los padres.
  • Capezio pagara las clases directamente a los estudios de danza por una suma de $ 500.
  • El programa termina en el 31 de diciembre de 2002.
  • Los niños huerfanos por el 11 de septiembre que ya están estudiando danza en alguna escuela también pueden aplicar para este programa.

Solicitudes:
Gayle Miller
PO BOX 20138
New York, NY 10023
Teléfono: 212-307-7709

 
Gentileza: Capezio Ballet Makers
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